
BUENO, todo indica que CFE dio su mano a torcer y de entrada se muestra dispuesta para sentarse con representantes de sectores productivos y del municipio para analizar los apagones que se han vuelto pan de cada día no solo en Delicias sino en la región, pese a las temperaturas cercanas a los 40 grados centígrados. Lo curioso es que no hay posturas oficiales para que la gente sepa que pasó o que está sucediendo. Solo silencio, y la versión nacional que solo son interrupciones de flujo y no fallas en el servicio. Dicen los grillos cafeteros que por algo se empieza, peeero que hay una distancia amplia entre instalar una mesa técnica y el resolver el problema, que puede ser de meses. Son varias las preguntas que la paraestatal deberá responder sin que sean genéricas. Deben ir más allá del “¿qué pasó?» o «¿cómo lo van a arreglar?». Sino hablar de números para dimensionar el problema: ¿cuántos cortes se registraron en la región entre el 24 de junio y hoy?, ¿cuántas horas de producción perdieron las maquiladoras?, ¿cuánto dinero en mercancía echada a perder acumularon los comercios con alimentos refrigerados?, ¿cuánto en daño a maquinaria reportó el sector industrial?. Eso solamente hablando del sector productivo, porque los hogares también resintieron daños en aparatos electrodomésticos por variaciones en voltaje. Porque si CFE llega a la mesa sin esos datos sobre la mesa, la reunión es una foto, no una solución. Lo que debería salir de esa sesión técnica no es un boletín de prensa con palabras tranquilizadoras. Es un calendario: fecha de diagnóstico, fecha de inicio de trabajos, fecha de normalización del servicio. Sin fechas, la mesa es decorativa. Y de figuras decorativas, en esta columna, ya tenemos el registro suficiente.
Así las cosas Y AHORA UN TEMA QUE INCOMODA pero que esta semana no puede pasarse por alto: en el fin de semana se registraron tres casos de privación de la vida en la región. Tres. En dos días. Y el acumulado del año ya ronda los dieciocho casos, según los datos más recientes. Los especialistas en salud mental —psicólogos, psiquiatras, terapeutas- advierten que la depresión no avisa con un cartel. Llega disfrazada de cansancio, de irritabilidad, de ese «estoy bien» que se repite demasiadas veces como para ser verdad. Y cuando no se atiende, cuando se normaliza el silencio o se confunde la tristeza profunda con flojera o debilidad de carácter, las consecuencias pueden ser irreversibles. Lo que piden los especialistas no es complicado, aunque sí urgente: aprender a reconocer las señales. Cambios bruscos en el ánimo. Aislamiento. Pérdida de interés en cosas que antes importaban. Frases que suenan a despedida. Insomnio o sueño excesivo que dura semanas. No hace falta ser médico para notar que algo no está bien en alguien cercano. Si usted conoce a alguien con esta sintomatología no dude en pedir ayuda, sea al IMSS, el DIF, o a la línea 911, donde hay personal capacitado para orientarle y sobre todo que no se sienta solo. Esto no es un tema de nota policíaca. Es un tema de salud pública. Y merece tratarse como tal.
A MENOS QUE LA AGENDA sufra modificaciones de último momento, hoy la CNOP junto con el Comité Municipal del PRI, va a dar a conocer un convenio de colaboración universitaria con lo que se pretende impulsar la educación en línea. Andan activos en el PRI, dicen los que saben, y con este proyecto buscan acercarse a todas aquellas personas que por una u otra razón no han podido continuar sus estudios, o bien, lograr la titulación de su carrera terminada. Para este fin, se espera la presencia de la dirigente estatal de la CNOP, Rosy Carmona; el líder municipal del sector popular, Julio Ramírez; la síndica, Gabriela Franco; y el presidente del Comité Municipal, Luis Carlos Loya. Según adelantaron los que saben, la cita es a las 10 de la mañana en las instalaciones del auditorio de las lágrimas y de las risas, el Luis Donaldo Colosio. Van haciendo ruido, a ver si les alcanza para el 2027.