
El PT presentó el pasado viernes a Katya Galán Uribe -becaria de Juan Carlos Loera- como coordinadora municipal de afiliación y aspirante a la alcaldía de la ciudad de Chihuahua, esto como una forma de presionar a Morena para que lo tome en cuenta en las decisiones de la 4T.
En voz de la dirigente estatal del partido, Tania Aguilar Gil, fue presentada Katya, así como cuatro desconocidos que, aseguran, van a competir por los distritos 12, 15, 16 y 18, lo que indica que, por lo menos en la ciudad de Chihuahua, el PT va Por la Libre.
Aunque Tania Aguilar quiso suavizar la postura que los hace independientes de Morena, sí dijeron que hay muchas cosas que no se dieron como los guindas lo han pregonado. Entre estas irregularidades está el nombramiento de Cruz Pérez Cuéllar en lugar de Andrea Chávez.
La división entre los Aguilar y Morena es evidente, pero el PT no ha querido dar el siguiente paso por temor a que su dirigencia nacional dicte la alianza incondicional y en Chihuahua queden como unos verdaderos payasos.
Por cierto, la dirigente petista ya adelantó que buscarán competir sin Morena en el 50 por ciento del territorio estatal, mientras que Cruz Pérez Cuéllar les respondió hace unas semanas que el PT apenas representa el uno por ciento en las encuestas y que cada quien debe ubicarse en su lugar.
Lo curioso es que, mientras en Chihuahua los petistas presumen independencia y mantienen su respaldo a Andrea Chávez, las candidaturas y coaliciones siguen sujetas a las negociaciones nacionales. Así que los Aguilar podrán hacer todos los berrinches que quieran, pero la última palabra no la tienen ellos. Una cosa es jugar a la rebelión y otra muy distinta es tener permiso para salirse del corral.
Los Aguilar amenazan con divorciarse de Morena, pero antes quieren asegurarse de que no les vayan a quitar la pensión alimenticia.

