
A MENOS QUE HAYA UN CAMBIO DE ÚLTIMO MOMENTO, este día estará tomando protesta como nuevo presidente de la Mesa de Seguridad y Justicia de Delicias el industrial Irving Paniagua Núñez, quien sustituirá en el cargo a la doctora Karina Ortiz.
La ceremonia se llevará a cabo a las 9 de la mañana en el Museo DENI, sede de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos, y servirá además para anunciar la reactivación formal de las actividades de este organismo ciudadano.
No es un tema menor.
Desde hace aproximadamente un año la Mesa dejó de emitir los reportes periódicos donde se analizaban indicadores delictivos, tendencias y comparativos que permitían conocer el comportamiento de la seguridad en la región.
Los grillos de café comentan que precisamente esa era una de las principales fortalezas del organismo: aportar información técnica y generar seguimiento a los temas de seguridad desde la óptica ciudadana y empresarial.
Ahora, con el relevo en la presidencia, habrá que ver si la Mesa recupera ese papel de observador permanente y vuelve a convertirse en un espacio de análisis y propuesta, respaldado por Ficosec y los organismos de la iniciativa privada.
Habrá que estar atentos a los anuncios.
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LOS QUE BUSCARON PONERSE DE ACUERDO PARA HABLAR DE DESARROLLO REGIONAL fueron los alcaldes de la zona centro-sur durante las mesas de trabajo convocadas por la Coordinación de Desarrollo Municipal del Gobierno del Estado.
El encuentro, celebrado en Delicias, reunió a seis presidentes municipales: Miriam Soto, de Meoqui; Pepe Moncayo, de Julimes; Pepe Andujo, de Rosales; Norma Pavía, de San Francisco de Conchos; Leo López, de Coronado, y Felipe Reyes, de Coyame. El resto de los municipios optó por enviar representantes.
Más allá de los discursos, el objetivo fue construir una planeación regional y dejar de trabajar cada municipio por separado.
En teoría suena bien.
Porque si hay problemas que comparten todos —agua, infraestructura, desarrollo económico o seguridad— también tendría sentido construir soluciones comunes.
Ahora falta la parte más complicada: pasar de las mesas de trabajo a las obras y los resultados.
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BUENO, PUES YA APARECIÓ LA EXPLICACIÓN OFICIAL sobre el incendio del tiradero de Rosales.
Según el alcalde Pepe Andujo, el problema se atendió desde un principio y la duración del siniestro obedeció a las altas temperaturas, a un posible efecto lupa… o quizá a que alguien le prendió fuego.
Es decir, responsables no hubo; culpables potenciales, varios: el clima, el sol… o algún misterioso pirómano.
Mientras tanto, los habitantes pasaron varios días respirando humo, cerrando ventanas, apagando aires acondicionados y preguntándose cuándo terminaría el problema.
Los grillos de café comentan que en política las explicaciones llegan tarde, cuando el olor a quemado ya se quedó en la memoria de la gente.
Porque una cosa es controlar un incendio y otra muy distinta convencer a los ciudadanos de que todo estuvo bajo control.
La administración asegura que actuó con eficiencia.
La ciudadanía, por lo visto en las redes sociales, todavía no termina de comprar esa versión.
Y como suele ocurrir en política, al final no siempre gana quien da la explicación… sino quien logra que se la crean.