
VINO, MONTÓ SU SHOW… Y SE FUE. ASÍ resumieron algunos grillos de café la reciente visita del diputado de Movimiento Ciudadano, Francisco Sánchez, quien regresó a Delicias ahora en su nueva cruzada contra el registro obligatorio de líneas telefónicas.
Y vaya que al legislador naranja le gusta el espectáculo político.
Porque hasta uniforme de los Algodoneros traía puesto, como para dejar claro que sí conoce los colores de la ciudad y conectar con la raza beisbolera.
Pero el momento estelar llegó cuando, armado con un hacha —sí, un hacha— y perfectamente acomodado frente a las cámaras de su equipo de comunicación, grabó un video donde de un solo golpe “destruía” simbólicamente lo que llamó la “ley espía”.
Casi casi versión nórdica del activismo legislativo.
Caray.
Dicen los grillos que a veces algunos políticos, ya no saben qué inventar para justificar dietas cercanas a los 200 mil pesos mensuales.
Y claro, tampoco faltó quien recordara el tema que sigue atorado: las familias afectadas por el caso Cumbres del Deporte y la financiera Yavo Capital, quienes confiaron en aquellas famosas gestorías y, hasta la fecha, siguen esperando claridad sobre el rumbo legal de sus casos.
Eso sí, fotografías, videos, reels y lives para Facebook… de esos sí hubo bastantes.
En medio del tema salió al quite —bastante más mesurado— el regidor morenista Aldo Urzúa, “URSSzúa” para los compas, quien acusó al emecista de estar alarmando innecesariamente a la población.
Además, señaló que Francisco Sánchez nunca explicó qué ocurriría con los usuarios que promovieran amparos y si durante el litigio conservarían o no sus líneas telefónicas activas.
Y ahí es donde apenas empieza el agarrón político.
Porque mientras MC apuesta al discurso libertario y de defensa digital, Morena intentará vender la narrativa de exageración y desinformación.
En estos tiempos, algunos políticos ya no hacen ruedas de prensa… producen contenido para TikTok.
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NADA FÁCIL LA ESTÁN PASANDO LOS CONCESIONARIOS DEL TRANSPORTE URBANO EN DELICIAS, quienes enfrentan una mezcla bastante complicada: aumento de combustibles, costos de mantenimiento disparados y una caída sostenida en el número de pasajeros.
Y no, no es porque haya menos población.
El problema es que el mercado cambió.
La regularización de vehículos de procedencia extranjera y el crecimiento de plataformas de transporte privado terminaron modificando por completo los hábitos de movilidad de la gente.
Y el golpe para los famosos camiones urbanos ha sido fuerte.
De hecho, según estimaciones del propio sector, el verdadero punto de quiebre llegó después de la pandemia, cuando muchas personas dejaron de usar el transporte colectivo como antes.
Los ejemplos sobran.
Rutas que antes operaban con hasta diez unidades hoy sobreviven apenas con tres camiones circulando.
Y algunas históricas prácticamente ya desaparecieron o están agonizando: Loma de Pérez, Pablo Gómez y Julimes ya son más recuerdo que realidad.
Mientras tanto, rutas como la del Rastro, Fonhapo y Nuevo Delicias —según comentan— ya tienen las horas contadas.
Pero ahí no termina el problema.
Los concesionarios también enfrentan presión para modernizar unidades bajo riesgo de perder concesiones.
El detalle es que simplemente no tienen capacidad económica para hacerlo.
De las cien concesiones existentes en Delicias, estiman que apenas unas 40 unidades cumplen realmente con los requisitos actuales de regulación y actualización vehicular.
El resto… ni de chiste.
El transporte urbano no va a desaparecer, pero sí tendrá que reinventarse.
VAYA COSAS. HAY CREACIONES POLÍTICAS que terminan pareciéndose a esas películas donde el científico pierde el control del monstruo que él mismo construyó en el laboratorio. Algo así empieza a vivir Morena con la CNTE.
Durante años, la izquierda convirtió al magisterio disidente en herramienta de presión política. Servía para incendiar plazas, bloquear aeropuertos, reventar reformas y recordarle al gobierno en turno que la calle también podía doblar instituciones.
En tiempos del PRI y del PAN, la CNTE era presentada como resistencia social; casi patrimonio moral de la izquierda mexicana.
La escena, por cierto, no es nueva.
Al PRI ya le ocurrió con el PT: primero fue aliado útil; después terminó cobrando caro cada favor y amenazando periódicamente con romper acuerdos.
Veremos en qué termina esto, doblan al Gobierno o someten a la CNTE. Por cierto, si no dan clases ¿por qué les siguen pagando?, es pregunta inocente, que conste.