
Además de los problemas propios que enfrenta el sector agropecuario en la región, alrededor del 80 por ciento de los productores mantiene sus escrituras y derechos de agua sin actualizar, situación que ha frenado la venta de ranchos, al tratarse de propiedades que han sido transmitidas de manera generacional, sin realizar los trámites legales correspondientes para el cambio de propietario.
Así lo dio a conocer Rafael Basaldúa Ávila, especialista inmobiliario en esta ciudad, quien señaló que a esta problemática se suma la contracción en la venta de inmuebles derivada de las condiciones económicas actuales.
En entrevista para El Diario de Delicias, explicó que actualmente las superficies agrícolas que cuentan con derecho a agua rodada por parte de los módulos tienen un valor de entre 300 y 330 mil pesos por hectárea, siempre y cuando se encuentren bien ubicadas y en buenas condiciones.
Detalló que, por su parte, las huertas nogaleras con árboles de seis años de edad alcanzan precios que van de los 600 mil a los 800 mil pesos por hectárea, siempre que cuenten con escrituras en regla, pozo profundo y energía eléctrica. En tanto, los nogales en plena producción, con más de 10 años, pueden llegar a cotizarse entre uno y 1.2 millones de pesos por hectárea.
No obstante, Basaldúa Ávila indicó que en el contexto actual resulta complicado enajenar una propiedad agrícola, situación que se agrava debido a que casi el 80 por ciento de la superficie no cuenta con escrituras ni concesiones de agua actualizadas. Bajo estas condiciones, aún cuando exista la intención de venta, los propietarios se ven imposibilitados para concretar las operaciones.
Agregó que la Comisión Nacional del Agua carece de la infraestructura necesaria para regularizar todos los predios del país, lo que representa una carga administrativa considerable y complica aún más la enajenación de propiedades agrícolas en la región.
