*La unidad también se construye*



Hay momentos en la vida de un movimiento político en los que más importante que celebrar quién ganó o lamentar quién no resultó favorecido, es demostrar de qué estamos hechos.

Morena acaba de concluir un proceso interno intenso. Finalmente están definidos sus *17 coordinadores y coordinadoras estatales, después de semanas de trabajo, encuestas, diálogo y organización. Y creo que hay algo que debemos reconocer: la enorme responsabilidad que asumieron **Ariadna Montiel y Citlalli Hernández* para conducir este proceso.

Son mujeres formadas en el movimiento, disciplinadas, organizadas y leales a un proyecto que conocen desde hace muchos años. Han tenido que tomar decisiones que inevitablemente generan inconformidades entre quienes apoyaban a uno u otro aspirante. Eso no las convierte en responsables de las frustraciones de quienes no resultaron favorecidos.

Cuestionar es válido. Preguntar es válido. Solicitar información y conocer la metodología también lo es. Pero debemos recordar que *los resultados de las encuestas no aparecieron de repente en 2026*. Morena lleva años utilizando este método y, en cada proceso, quienes participan conocen las reglas y aceptan someterse a ellas.

En este proceso, a las y los aspirantes se les dieron a conocer los resultados correspondientes. Las responsables cuentan con documentación de las distintas etapas y con elementos que respaldan el trabajo realizado.

Por eso me parece que hay una reflexión que todos debemos hacernos: *¿es ético reconocer una encuesta cuando nos favorece, utilizarla para posicionarnos y volver a participar en futuros procesos, pero desconocerla cuando el resultado no coincide con nuestras expectativas?*

Podemos sentir decepción. Podemos no estar de acuerdo. Pero la congruencia también es parte de la política.

*Hay que saber perder, pero también hay que saber ganar. Y, sobre todo, hay que saber sumar.*

Porque después de una competencia interna no puede quedar solamente un ganador y muchos derrotados. Debe quedar un movimiento fortalecido.

Y para entenderlo, vale la pena recordar nuestra propia historia.

Morena es un movimiento-partido plural. *Y esa pluralidad la impulsó el propio Andrés Manuel López Obrador.* Él mismo militó en otros partidos antes de participar en la construcción del movimiento que finalmente dio origen a Morena.

En 2016, Morena aprobó el *Acuerdo Político de Unidad por la Prosperidad del Pueblo y el Renacimiento de México*. Durante 2017, López Obrador recorrió las 32 entidades del país para sumar a ciudadanos, organizaciones y referentes políticos, incluso provenientes de otros partidos, alrededor de un proyecto común.

Chihuahua fue parte de aquella historia. El 18 de junio de 2017, en la Plaza de Armas de la capital, se realizó la firma de aquel acuerdo. Entre quienes lo suscribieron estuvieron *Cruz Pérez Cuéllar, Jaime Beltrán del Río, Héctor Barraza, Víctor Salinas*, entre muchos otros referentes más.

La pluralidad no debilitó aquel proyecto. *Lo hizo más grande.*

Por eso resulta contradictorio cuestionar hoy la trayectoria de alguien simplemente porque antes de Morena participó en otra fuerza política. La pregunta no debería ser solamente de dónde viene cada persona, sino *en qué momento encontró coincidencia con un proyecto de transformación y qué está dispuesta a aportar a él.*

También debemos tener cuidado con las voces que pretenden convertir cada diferencia interna en una fractura. Es sano escuchar opiniones y analizar críticas, pero sería un error permitir que las dudas y desacuerdos terminen dividiendo a un movimiento que precisamente llegó hasta aquí porque supo sumar.

No caigamos en esa trampa.

*El adversario político está afuera, no dentro de Morena.* Quienes militamos, simpatizamos o creemos en este proyecto tenemos derecho a pensar diferente, pero también tenemos la responsabilidad de no olvidar aquello que nos une.

En Chihuahua ya hay una definición: *Cruz Pérez Cuéllar es el Coordinador Estatal*. Y con esa responsabilidad viene una tarea enorme: construir unidad.

En su primer mensaje reconoció a Andrea Chávez como una gran competidora y referente del movimiento, y también reconoció las aportaciones de quienes participaron. Ese es el camino: sumar, incluir y trabajar.

Pero la unidad no depende solamente del coordinador. Depende de todas y todos.

A quienes militan en Morena, a quienes simpatizan con el movimiento, a quienes están convencidos del proyecto y a quienes quieran incorporarse: *aquí cabemos todas y todos*.

También debemos seguir fortaleciendo la alianza con el *Partido Verde y el Partido del Trabajo*, porque la suma de fuerzas ha sido parte de la construcción de la Cuarta Transformación y seguramente seguirá siéndolo.

Hoy la competencia interna terminó. Lo que sigue es trabajar.

Si queremos que la transformación llegue a todo Chihuahua, a Delicias y a cada uno de sus municipios, necesitamos organización, respeto, inclusión y unidad.

*La encuesta puede definir a una persona. La unidad puede hacer posible un proyecto.*

Y ahora nos corresponde construirla.



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