Hilo Diario



VAYA USTED A SABER si esto solamente ocurre en México o si es una enfermedad mundial, pero que un trabajador tenga que salir a manifestarse para que le paguen no un aumento, no un bono y ni siquiera una prestación extraordinaria, sino el producto de su trabajo, de plano no tiene progenitora.

Y eso es precisamente lo que están viviendo los pequeños productores de leche.

Todos los días se levantan de madrugada, ordeñan, cargan el producto, lo llevan a los centros de acopio y después tienen que esperar a que Liconsa les pague cuando corresponde.

O, como ocurrió ayer, salir a movilizarse para conseguir algo que debería ser lo más normal del mundo: que les paguen.

Lo peor es que esto no es nuevo.

Es el cuento de nunca acabar en una actividad, donde los pequeños productores parecen tener que demostrar cada semana que merecen cobrar por lo que ya entregaron.

Porque con los grandes industriales la película es otra. Ahí los pagos, dicen los propios productores, llegan en tiempo y forma.

Ayer, por lo pronto, funcionó la presión.

Como en Alcohólicos Anónimos: solo por hoy se consiguió el pago de la semana y también de algunos atrasos pendientes.

¿Habrá ayudado que Claudia Sheinbaum llegue mañana a Chihuahua, concretamente a Ciudad Juárez? Vaya usted a saber. Lo cierto es que, justo antes de la movilización, comenzaron a liberarse los pagos.

Ahora habrá que esperar la próxima semana.

Porque el problema no se resuelve pagando cuando los productores protestan.

Se resuelve pagando cuando corresponde.

Qué raro sería que una vez, nomas una vez, los lecheros no tuvieran que salir a la carretera para cobrar lo que ya trabajaron.

Y DONDE PARECE QUE NO LES QUEDARÁ OTRA OPCIÓN que seguir el ejemplo de los lecheros es entre los usuarios de Rápidos Delicias.

Aquella empresa que durante años fue prácticamente sinónimo de servicio en la región nomas no termina de recuperar la estabilidad, y de las glorias de otros tiempos parece quedar, por ahora, buena parte del recuerdo.

Lo curioso es que alguien tuvo la idea de lanzar una campaña en redes sociales para defender o reivindicar el servicio.

Y ocurrió exactamente lo contrario.

Los propios usuarios aprovecharon la publicación para sacar el expediente.

No se limitaron al comentario de Facebook ni al clásico “hate” de redes sociales.

Subieron fotografías, videos y testimonios de las fallas que, aseguran, siguen enfrentando como pasajeros.

Quién sabe si esa era precisamente la intención de la publicación.

Si lo fue, hay que reconocer que funcionó de maravilla.

Si no lo fue, entonces salió bastante cara la estrategia.

Porque ahora ya no solamente están las quejas de café.

Hay material gráfico.

Y dicen los que saben que hay otro asunto que empieza a llamar la atención: la poca presencia que ha tenido la autoridad federal encargada de inspeccionar el transporte, en este caso la SICT.

La inmunidad de Rápidos Delicias frente a revisiones, dicen los grillos, ya la quisieran algunos políticos.

A ver si después de tantos testimonios alguien se anima, cuando menos, a levantar un acta de inspección.

Incluso sería interesante que los funcionarios hicieran el viejo ejercicio del mystery shopper: subirse como cualquier usuario, pagar su boleto, viajar y comprobar en carne propia lo que está documentando la gente.

Porque desde un escritorio todo puede parecer funcionando perfectamente.

El problema es que los camiones circulan por las calles, no por los informes.

En fin.

BUENO, si usted está siguiendo de cerca la competencia interna de Morena para definir quién encabezará la Coordinación Estatal de la Defensa de la Cuarta Transformación en Chihuahua, cómprese un refresco, unas palomitas y acomódese donde mejor le parezca.

Porque mañana Claudia Sheinbaum estará en Ciudad Juárez para presentar su informe regional y, naturalmente, toda la clase política morenista del estado estará pendiente de quién aparece, quién se acerca, quién logra la fotografía y, sobre todo, quién consigue que la fotografía diga algo sin necesidad de ponerle pie.

La visita llega, además, en un momento particularmente interesante para Chihuahua.

Pero en Morena, naturalmente, habrá otra lectura.

Los grillos estarán pendientes de las fotos, los discursos, los mensajes y, especialmente, de los personajes que logren colocarse cerca de la presidenta.

Porque una cosa es asistir a un acto de Claudia Sheinbaum.

Y otra muy distinta es aparecer en la fotografía que mañana todos van a estar revisando con lupa.

Por lo pronto, aquí en Delicias los grupos y tribus de Morena ya tienen lista la camiseta para decir presente.

Así que mañana habrá que mirar el escenario completo.

No vaya a ser que entre saludo, abrazo y fotografía aparezca alguna señal.



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