
Horus la Columna
Chihuahua a 12 de marzo.- A algunos morenistas en Chihuahua no les gusta la buena relación entre la presidenta Claudia Sheinbaum y la gobernadora Maru Campos. No lo dicen abiertamente, pero les incomoda, los irrita, los deja sin discurso.
Y es que cuando hay coordinación, hay resultados. Basta con ver los datos presentados en la conferencia mañanera de este martes 11 de marzo: en lo que va del sexenio de Sheinbaum, los homicidios dolosos en Chihuahua han disminuido un 26.6%, con una tendencia a la baja.
Oooooooooooooooooooooo… ¿y ahora qué van a decir?
Los que apostaban por el pleito, los que querían ver enfrentadas a la presidenta y la gobernadora, los que cada que pueden tratan de meter cizaña, se quedaron sin argumentos. Porque cuando hay voluntad política y compromiso por la seguridad, los resultados se notan.
Pero claro, nunca falta el ardido que intenta minimizar los avances o que se dedica a buscarle tres pies al gato. Lo cierto es que, mientras Sheinbaum y Maru trabajan, otros sólo se quejan.
Y si los números siguen mejorando, habrá que ver qué nuevo pretexto se inventan para criticar.
Y claro que hay una excelente relación entre el estado y la federación, basta con ver el sinfín de operativos contra el crimen organizado y en contra de objetivos prioritarios. La narrativa oficial nos dice que estas acciones reducen las actividades delictivas.
Ejemplo de ello es la detección de este narcolaboratorio que operaba en la clandestinidad desde hacía años en la serranía de Moris, en la confluencia de Sonora, Sinaloa y Chihuahua, donde se elaboraban metanfetaminas y, según versiones, hasta fentanilo. Sin embargo, lo verdaderamente relevante es quién lo operaba: Ramón Quintero Arrellanes, alias «El Tiko», sobrino de Rafael Caro Quintero, en sociedad con los hermanos Ever José «El Pepe Águila» y Víctor Noé González Bournes, alias «El 500» o «El Topo».
Curioso que este centro de producción de drogas funcionara con normalidad durante tanto tiempo sin que nadie se «enterara», y que solo ahora, en un despliegue espectacular, se haya tomado acción. ¿Será que hay una estrategia real?
En el Congreso: Morena y su rechazo al sector empresarial
Mientras en la sierra se desarrollaban operativos, en el Congreso del Estado se libraba otra batalla. Los diputados de Morena pusieron el grito en el cielo cuando el legislador Guillermo Ramírez propuso un exhorto a nivel federal para implementar una estrategia económica que protegiera a México de posibles aranceles.
Pero los defensores de la 4T, fieles a su costumbre, justificaron las acciones de la presidenta Claudia Sheinbaum, a pesar de que sus propios coordinadores parlamentarios la han ignorado y han minimizado sus esfuerzos para frenar los aranceles. Para el PAN, esto no es suficiente: exigen encuentros con el sector empresarial y una estrategia clara. Sin embargo, Morena se opone tajantemente a escuchar a los empresarios de Chihuahua, porque –según ellos– esas decisiones se toman en las cúpulas y no en la realidad del estado.
Por su parte, el priista Guillermo Ramírez insistió en la necesidad de activar los mecanismos de solución de conflictos internacionales para defender a México de las amenazas arancelarias de Donald Trump. Reconoció que el gobierno mexicano ha mostrado firmeza, pero advirtió que el clima de incertidumbre persiste.
Los riesgos son altos: México es el principal proveedor comercial de Estados Unidos, y la imposición de nuevos aranceles golpearía directamente a la economía, el empleo y el sector agroindustrial. A pesar de ello, Morena votó en contra de la propuesta priista, cerrando filas en torno a una estrategia de improvisación y justificaciones vacías.
Parece que, mientras el gobierno federal se niega a escuchar a los sectores productivos y a actuar con visión de Estado, el crimen organizado sigue encontrando maneras de operar con impunidad. ¿Coincidencia? Difícil de creer.
