
De cada 10 alumnos al menos seis sufren bullying, informó Ricardo Robles Gómez, coordinador del Subsistema Estatal de Educación en la región centro sur, quien recomendó a los padres de familia que durante las vacaciones fomenten el diálogo en los hogares, ya que durante la temporada invernal pudieran tener una caída emocional.
“Desafortunadamente tenemos una estimación de que arriba de seis niños de 10, han sufrido alguna agresión en las escuelas, o a lo largo de su vida en las escuelas, arriba de seis niños sufren bullying, hostigamiento, sufren acoso escolar”, comentó el profesor.
Señalando que no solamente es el menor que hace bullying, también aquellos que están cerca y celebran, quienes se quedan callados ante algún abuso, aquellos que se quedan callados cuando hacen de menos a un compañero, cuando lo tratan mal, lo señalan, lo están hostigando, “no es únicamente el que lo hace, también los que callan”, manifestó el profesor en entrevista para El Diario de Delicias.
Explicando que el bullying es un problema que cada vez aumenta, por retos que se realizan a través de redes sociales, dinámicas de agresión entre los jóvenes, que son situaciones comunes más no aceptables, señalando: “La violencia es inaceptable en cualquiera de sus formas, debemos levantar la mano para manifestar, no solo la física, también la emocional, la psicológica y verbal”.
Robles Gómez, puntualizó, “tenemos que trabajar, hacer comunidades fuertes, familias y comunidades educativas, sobre todo levantar la mano y señalar cualquier acto de violencia”.
Ante ello y con el próximo cierre de año, el también psicólogo brindó una serie de recomendaciones: “Para los padres de familia, papá y mamá, recuerden que el mejor filtro que tenemos se llama casa, familia, no necesitan esperar a que revisen la mochila de nuestros hijos en la escuela, nosotros hagamoslo en la casa”, expresó.
Agregando: “Para poder prevenir y poder atender que nuestros hijos no acudan a las escuelas con ningún artefacto o cosa que pudiera violentar la seguridad de los niños o ponerlos en riesgo a ellos mismos”.
Como segunda recomendación, comentó, “el diálogo permanente con nuestros hijos, las épocas invernales generalmente también representan una posible caída emocional en el ánimo y es importante que estemos cerca de nuestros niños y jóvenes, hablando todos los días con ellos, de cómo están, cómo se sienten, qué y cómo están viviendo”.
Señalando que es importante aclarar que los diálogos asertivos y efectivos no surgen de la noche a la mañana, es indispensable buscarlos a diario y generar confianza.
