Lo anterior representa la mitad del volumen almacenado actualmente en la presa, que es de 149.48 millones de metros cúbicos, según la información proporcionada por la Conagua.
Un volumen de 75 millones de metros cúbicos podría extraerse de la presa Luis L. León, conocida como “El Granero”, para cumplir con el Tratado Internacional de Aguas de 1944 sin dejar de suministrar agua a los agricultores del Distrito de Riego 090 de Ojinaga, señaló Víctor Reyes Cueto, expresidente del módulo 3.
Lo anterior representa la mitad del volumen almacenado actualmente en la presa, que es de 149.48 millones de metros cúbicos, según la información proporcionada por la Comisión Nacional del Agua este lunes.
Víctor Reyes recordó que la presa de “El Granero” se construyó con tres propósitos: contener las avenidas del río Conchos y prevenir inundaciones en Ojinaga, suministrar agua a los agricultores del Distrito de Riego 090 y contribuir con volumen para el cumplimiento del Tratado Internacional de 1944.
Señaló que en un sitio ubicado cerca de la desembocadura del río Conchos con el Bravo existe una estación hidrométrica, la cual mide el volumen de agua que se va a los Estados Unidos, subrayando que “El Granero” se edificó con la finalidad de captar los sobrantes provenientes de los distritos de riego de Camargo y Delicias.
Además, afirmó que la presa Luis L. León recibe al año quince millones de metros cúbicos de captación, por lo menos, de corrientes subterráneas, lo cual significa que el embalse se recarga por sí solo.
Con base en los datos mencionados, el expresidente del módulo 3 consideró que de la presa puede extraerse un volumen de 75 millones de metros cúbicos para cumplir con el tratado de 1944, similar al que requiere el Distrito de Riego 090 cada año. Esto da un margen para cumplir con el compromiso internacional y dejar un volumen mínimo de veinte millones de metros cúbicos en el vaso de “El Granero”.
También, observó que hay quienes cuestionan si el volumen extraído llegará a los Estados Unidos, pero recordó que a partir de que la corriente desemboca en el río Bravo deja de ser problema de México, pues ya se contabilizó en la estación hidrométrica.
Finalmente, recalcó que no debe temerse a la extracción de agua de “El Granero” porque esta presa puede recuperar volumen fácilmente, aunque sea mínimo, aclarando que está en contra de abrir las presas de La Boquilla y Francisco I. Madero como ocurrió en 2020.
