
Por Samuel Sinaloa
El diputado federal Nono Corral protagonizó ayer un auténtico papelón durante una entrevista telefónica con representantes de los medios de comunicación. Todo ocurrió alrededor del mediodía de este miércoles, en la sala de prensa de Gobierno del Estado, donde los reporteros sostenían una llamada con Yako Rodríguez para aclarar el sorpresivo cambio de última hora en la aprobación de una reforma que —según ellos— no correspondía a lo acordado tras días de bloqueos y negociaciones.
Como es sabido, agricultores y transportistas habían tomado diversas carreteras del estado así como del país para exigir ser escuchados respecto a la reforma del agua y, en el caso de los choferes, para demandar mayor seguridad en los tramos carreteros.
Los bloqueos se levantaron tras conversaciones con legisladores de morena que, en teoría, habían derivado en un acuerdo favorable. Sin embargo, Yako Rodríguez denunció que lo votado en comisiones era una Ley distinta a la trabajada previamente con los diputados. Esto reavivó el descontento y los bloqueos: los manifestantes se sintieron traicionados. En resumen, los legisladores de morena les dieron atole con el dedo, aceptaron cambios y ajustes, pero el día de la sesión presentaron exactamente lo que ellos quisieron.
Al terminar la llamada con Rodríguez, los reporteros buscaron la réplica de morena y contactaron a Nono Corral para conocer su versión. De inicio, el diputado afirmó que la propuesta votada era resultado de un acuerdo con todos los agricultores. Sin embargo, casi de inmediato se contradijo, a la manera de un personaje de Chespirito: dijo que Yako no había sido considerado porque “solo busca generar desacuerdos” y reconoció que no todos los acuerdos pactados a puerta cerrada con los productores fueron integrados posteriormente.
Ante la evidente contradicción, una reportera preguntó por qué no se había respetado lo convenido con los campesinos. Nono Corral, visiblemente irritado, respondió que aquello era mentira y que sí se habían respetado los acuerdos.
En la sala de prensa nadie daba crédito a lo que escuchaba. La reportera intentó nuevamente ordenar las declaraciones del legislador para confirmar lo dicho, pero él volvió a molestarse y reiteró que era falso que se hubieran ignorado los acuerdos. “¿Quién le dijo eso?”, cuestionó, pese a haber hecho él mismo esa afirmación instantes antes.
El episodio exhibe la falta de preparación de algunos diputados, quienes, sin un mínimo de claridad en su propio discurso, terminan contradiciéndose y haciendo el ridículo frente a los medios.


