
- La comida de año nuevo en La Escondida
- Estate quieto a las y los acelerados
- Ojo, puede haber más cambios en Municipio
- Resistencia a las vacunas hace estragos
NO ESTÁ USTED PARA SABERLO pero esta columna sí para contárselo. Hace unos días, el encuentro de año nuevo, al que fueron invitados los funcionarios de primero y segundo nivel de Delicias, se convirtió en una llamada de atención y jalón de orejas para los que andan acelerados, los que quieren acelerarse y los que se quieran brincar las trancas.
Dicen que hubo buena comidita, como suele suceder en estas reuniones. El escenario fue en el salón que está de moda, La Escondida, ubicado allá en una esquina de la colonia Vicente Guerrero, propiedad de Sergio Beltrán del Río, mejor conocido como El Conejo.
Ahí varios salieron pensativos, preocupados, y más porque el menú del día incluía carne de puerco, así que ya sabrá.
Los que estuvieron en la comilona, perdón, en el encuentro de año nuevo, comentaron a este espacio que se hizo alusión a los funcionarios que andan rotulando su nombre en bardas de la ciudad, no lo diga fuerte pero el pedradón iba directo hacia EG, entre otras y otros, que se quieren hacer notar en diferentes escenarios.
Se dejó claro que hay un proyecto que sigue vigente y el que lo encabeza es el que dirige los destinos del municipio, y que por tanto hay que respetarlo sin andar queriendo atravesarse, o bien, que le diga adiós a la nómina. Palabras más o palabras menos.
El mensaje no fue entrelíneas, fue directo y a la cabeza, para el que lo quiera entender o no. Algo así como que sobre aviso no hay engaño.
Así fue la reunión de año nuevo, con un mensaje futurista.
UPSSSS, PUES RESULTA que no son solo dos los funcionarios de segundo nivel a los que les dicen, bye, bye, sino tres; y espérese, la barredora, bueno seamos sutiles, el análisis de puestos, está en su apogeo, y puede ser que caigan más.
Y es que ayer en este espacio le mencionábamos de la salida ya conocida de Patricio Barrera, y luego de la de Juan Carlos Torrecillas, y ayer por la tarde, fue el propio alcalde Valenciano, quien mencionó al director Jurídico de la Dirección de Seguridad Pública Municipal, cambio que se entiende debido a la llegada del nuevo titular de la dependencia, que está colocando sus piezas.
Pues bien, hablando de Patricio, nos dicen que ya lo reacomodaron en Obras Públicas, no me pregunte en qué ni cómo, solo que ahí está. Del otro, no se sabe a ciencia cierta si ya aceptó la opción que le presentaron.
En este caso, nos dicen los maquiavelos que el sustituto de Torrecillas de nombre Óscar Jiménez Azpeitia, es ahijado político de Alejandro Badía, peeeero, también yerno del Talibán Forestal, Julio Ibarra.
Será que la jugada fue para que se olvidara aquella atravesada en los arbolitos de la Ciclopista, y todo quedara en familia?… familia política claro está.
AUNQUE NO TAN VISIBLES COMO EN AÑOS anteriores, pero todo indica que los movimientos anti vacunas siguen vigentes, porque de que otra manera se explica que a estas alturas se estime que tres de cada 10 pequeños en edad escolar no cuenten con el cuadro de vacunación completa.
Esa resistencia a la vacunación sumado a que las campañas ya no son como en la época conservadora, dan como resultado la aparición de enfermedades que estaban prácticamente erradicadas, como es el caso del sarampión.
Vaya cosas.
