
LOS QUE VAN A SALIR DEL LETARGO, como osos después del invierno, son las organizaciones *pafas*, ahora que oficialmente se le puso punto final al decreto para la regularización de vehículos extranjeros. Y no es sorpresa.
Porque seamos claros: los carros “chocolate” van a seguir entrando por donde mismo, a la hora de siempre y con la bendición tácita de muchos.
Es un negocio redondo donde nadie pierde… o casi nadie. Ganan los que cruzan, ganan los intermediarios, ganan los líderes de las organizaciones, y ganan —por omisión o conveniencia— quienes deberían poner orden. Aduanas, Guardia Nacional, Vialidad… cada quien juega su papel.
En Delicias, para no ir muy lejos, operan al menos seis de estas organizaciones: Anapromex, Oneave, Onappafa, Onappafa Original, Rinave… y la lista sigue. Algunas ya se modernizaron: ofrecen seguros, placas “renovables”, engomados y, por supuesto, la promesa estrella: “libre circulación” y respaldo si alguien intenta decomisar el vehículo. ¿Cómo funciona el arreglo? Quién sabe. Pero que circulan, circulan.
Así que sí, los líderes *pafas* deben estar descorchando refresco. Falta ver si Vialidad dice algo… o si seguirá aplicando la filosofía de los tres changuitos: no veo, no oigo, no digo.
Pero circulen, no hay bronca.
AH, QUÉ CARAY. Mejor arranque de año no pudo tener el crucero del Teatro de la Ciudad: dos accidentes viales en apenas siete días del 2026. De los choques anteriores mejor ni hablar, porque el historial ya es conocido y nada alentador.
El común denominador sigue siendo el mismo de siempre: no respetar el alto. Pero tampoco ayuda que el señalamiento esté más borrado que propósito de año nuevo. Ahí bien cabría una patrulla en horas pico, repintar las letras o revivir aquella idea —que nació y murió rápido— de colocar un tope. Medidas simples, de esas que no requieren estudios ni discursos.
Hoy por hoy, la estrategia es básica: un alto apenas visible y la esperanza de que el conductor no venga distraído con el celular, la prisa o la costumbre de “yo paso primero”.
Cero y van dos en la primera semana del año. Y si nada cambia, lo más probable es que la cuenta siga creciendo.
La estadística ahí está, ya depende de Vialidad.
ASÍ COMO DEJÓ DE mandar los reportes diarios, así, sin aviso, la Conagua volvió a enviar información sobre las presas. Fueron casi 18 días de silencio, curiosamente en pleno ruido nacional por el tema del agua hacia Estados Unidos.
Eso sí, el dato ahí está: en El Granero se extraen 12 metros cúbicos por segundo; Las Vírgenes y La Boquilla, cerradas.
Así las cosas. Sin explicación, pero con números.
En fin.
