
LAS QUE VAN CON TODO por el largo y sinuoso camino legal para intentar recuperar su patrimonio son las familias defraudadas por la empresa financiera Yavo Capital, que de la noche a la mañana dejó de liberar recursos a la constructora Orviz, provocando que las obras quedaran a medias desde principios de este año.
Según quienes conocen el expediente, las viviendas debieron entregarse desde febrero de 2025. Sin embargo, a mediados de año quedó al descubierto el fraude en contra de los derechohabientes del Infonavit, cuando la financiera simplemente dejó de cumplir y el desarrollo ubicado en las inmediaciones del fraccionamiento Cumbres del Deporte quedó detenido, con casas a medio levantar y sueños congelados.
Lo peor del caso es que, pese a la presencia de algunos políticos de Movimiento Ciudadano que tomaron la bandera del asunto para la foto y el discurso, no existe hasta hoy una fecha clara para que los afectados puedan ocupar sus viviendas.
Los enterados señalan que la estrategia legal contempla dos frentes: una demanda por la vía civil y otra por la penal, derivadas del incumplimiento de contratos y de los daños colaterales que se han acumulado durante todo el proceso. De hecho, los afectados ya comenzaron a firmar la documentación correspondiente y otorgaron poder a Rosaura Díaz, quien será la representante legal en la Ciudad de México, donde deberán presentarse las acciones judiciales.
La intención es clara: meter en cintura a los directivos de la empresa y recuperar, en la medida de lo posible, el patrimonio perdido.
Claro, ya se sabe que este tipo de juicios suelen irse a tiempos extras. Aunque ahora, dicen algunos con ironía, existen los llamados “jueces del pueblo”, que en teoría deberían hacer más ágiles y expeditas las resoluciones.
Al tiempo.
LAS FECHAS NAVIDEÑAS Y DE FIN DE AÑO pusieron, por ahora –que conste- , en pausa los reclamos de los productores agrícolas, suspendiendo bloqueos carreteros y tomas de casetas de cobro.
Luego de las intensas movilizaciones de finales de noviembre —esas que pusieron en jaque carreteras, cruces internacionales y hasta las vías del ferrocarril— el tema entró en una fase menos ruidosa, pero no menos delicada: el cabildeo.
Ahí es donde el Gobierno Federal echó mano de su manual de control de daños y desplegó operadores políticos de Sagarpa y Conagua, organizando foros con agricultores para explicar las supuestas bondades de la Ley de Aguas. Y sí, también para insistir en que todo lo que se ha dicho en plazas públicas y redes sociales son simples exageraciones… por no decir mentiras.
La realidad es otra. En el sector agropecuario persiste el temor sobre cómo se aplicará la nueva reglamentación. Por ahora, la apuesta de los productores es que se introduzcan ajustes al marco normativo que al menos amortigüen el impacto de la Ley, sobre todo en regiones donde el agua no sobra precisamente.
Así que la calma es relativa. Nadie se confía y nadie baja la guardia. Porque una cosa está clara: los productores saben organizarse y cuando sienten que les tocan las herramientas de trabajo —léase el agua y su patrimonio— el ánimo cambia.
Por lo pronto, entre ponches, tamales y brindis, la tregua aguanta.
La gran duda es si también aguantará hasta enero.
APÚNTELO EN LA AGENDA, EL QUE VA A ESTAR este domingo en la ya tradicional posada de la Macroplaza de Delicias es el que anda CRUZando Chihuahua: el alcalde de Ciudad Juárez, Cruz Pérez Cuéllar.
El evento es organizado por sus amigos en esta región, encabezados por el empresario Luis Villalobos, y servirá —cómo no— para reunir gente, saludar, tomarse la foto y dejarse ver. Nada fuera del libreto.
El también Consejero Nacional de Morena estará acompañado por su esposa, Rubí Enríquez, y de acuerdo con los enterados, la gira no se queda solo en Delicias, pues también contempla paradas en Meoqui y Camargo.
En lo que respecta a la posada deliciense, dicen que va a ser en grande. Habrá mil 500 regalos para los primeros niños que lleguen, además de obsequios para los adultos, música y algunas sorpresas, de esas que siempre ayudan a levantar el ánimo… y el posicionamiento.
Porque seamos claros: estas no son sólo fechas de convivencia decembrina, también son tiempos de presencia política. Y aunque nadie lo diga en voz alta, cada posada, cada evento y cada recorrido suma en el marcador rumbo al 2027.
Los vientos ya soplan.
Y algunos, claramente, ya ajustaron las velas.