Hilo Diario



panistas de todo el estado, que preparan una movilización para mostrar músculo durante la toma de protesta de Marco Bonilla, como coordinador estatal para la defensa de la patria, familia y libertad.

Bueno, ahórrese palabras: el mensaje político es bastante más sencillo.

La idea es que en la frontera se vea que el PAN tiene estructura, que Bonilla trae con queso las quesadillas y que el partido pretende disputar también Ciudad Juárez, bastión electoral de Morena.

Así que no se extrañe si ese día aparecen caravanas de autos y camiones rumbo a la frontera más fabulosa y bella del mundo, como decía Juan Gabriel.

Dicen los grillos de café que, aunque formalmente no sea una campaña, el evento tendrá todos los ingredientes de un arranque: movilización, discurso, estructura y, sobre todo, fotografía.

Porque en política también se gobierna la percepción.

Y el 10 de octubre, los panistas quieren que la fotografía sea azul.

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APUNTE EN SU AGENDA EL 19 DE OCTUBRE, porque la agrupación Luchando por Vivir y Servir, A.C., realizará su sexto Zumbatón Rosa: “Zumba por Ellas”, como parte del mes de sensibilización sobre el cáncer de mama.

La actividad busca combinar activación física, convivencia y, sobre todo, recordar la importancia de la prevención.

Susana Patricia Bonilla Morales, presidenta del Consejo de la asociación, extendió la invitación al evento, que comenzará a las 6 de la tarde en las inmediaciones de la Plaza del Santuario, después de un recorrido conmemorativo que partirá del Reloj Público.

Y aquí vale la pena detenerse un momento.

El cáncer de mama no entiende de calendarios, pero octubre sirve para poner el tema sobre la mesa y recordar que la detección oportuna puede hacer una diferencia.

Hace apenas unos días, Alma Limas de Valenciano anunció también la realización de mastografías gratuitas en Delicias.

Así que entre zumba, recorridos y mastografías, lo importante es que el mensaje no se quede en el color rosa.

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DOCE SUICIDIOS NO SON UNA ESTADÍSTICA: SON DOCE SEÑALES DE ALARMA que como sociedad estamos obligados a mirar de frente.

El caso más reciente elevó a 12 las muertes por suicidio en lo que va del año. Y el dato debería incomodarnos, porque detrás de cada número hubo una persona, una familia y una historia.

La salud mental no puede convertirse en tema de conversación solamente después de una tragedia.

Prevenir significa hablar, escuchar sin juzgar, detectar cambios de conducta, acompañar y facilitar el acceso a atención profesional.

También significa que escuelas, familias, empresas, instituciones y sociedad civil hagan mucho más.

Romper el silencio puede salvar vidas. Pedir ayuda no es debilidad, y ofrecerla tampoco requiere ser especialista: requiere estar atentos y actuar.

Doce casos deberían bastar para entender que no podemos seguir mirando hacia otro lado.

Porque cuando una cifra deja de ser número y empieza a tener nombres, ya no estamos hablando de estadísticas: estamos hablando de una comunidad que necesita hacer más.



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