Hilo Diario



Y PARA NO PERDER LA COSTUMBRE, EL CRUCERO DEL TEATRO DE LA CIUDAD volvió a hacer honor a su fama y sumó otro accidente vehicular. Ya son ocho en lo que va del año y, en esta ocasión, además de los daños materiales, un motociclista terminó lesionado.

Si la pregunta es qué ha hecho Vialidad desde el accidente anterior, la respuesta es sencilla: prácticamente nada. Bueno, sí hicieron algo. Dejaron que las letras del «ALTO» se fueran borrando con el sol, el tiempo y ahora con las lluvias. A este paso, el señalamiento sobrevivirá únicamente en la memoria de quienes alcanzaron a verlo cuando todavía era visible.

Los grillos de café insisten en que el famoso Gama Uno, Erick Rodríguez, debe tener otros datos, porque para la autoridad ese crucero simplemente no parece existir. Ni agentes, ni boyas, ni señalización reforzada, ni ajustes viales. La estrategia, al parecer, consiste en esperar el siguiente choque para confirmar que el problema sigue ahí.

Mientras tanto, el consejo para los automovilistas sigue siendo el mismo de siempre: haga el alto, aunque ya no se vea pintado, maneje con precaución… y encomiéndese al de arriba para que el conductor de enfrente haga exactamente lo mismo.

A LOS QUE LES TOCÓ DESQUITAR EL SUELDO EN PLENO SÁBADO fue a las y los regidores del Ayuntamiento, convocados a una sesión extraordinaria para votar la reforma electoral aprobada apenas unos días antes por el Congreso del Estado.

Como ya se anticipaba, los regidores de Morena, Aldo Urzúa y Ana Cristina Licón, votaron en contra, mientras que la mayoría respaldó el decreto enviado por el Poder Legislativo.

Uno de los cambios más relevantes es que Delicias reducirá su Cabildo de 16 a 14 regidores a partir del próximo proceso electoral. Lo que no cambió fue el método de elección. Los regidores seguirán llegando en la planilla del candidato o candidata a la alcaldía y no mediante distritos, como proponía Morena.

Al final, la mini reforma salió prácticamente sin sobresaltos. Los números ya estaban planchados desde Chihuahua y la sesión del Cabildo terminó siendo más un trámite administrativo que un verdadero debate político.

POR SI HACÍA FALTA DIMENSIONAR EL TAMAÑO DEL RETO, Justicia Cívica dio a conocer un dato que debería llamar la atención de padres, escuelas y autoridades: en lo que va del año han sido atendidos 120 jóvenes infractores mediante el programa *Construyendo Camino*, diseñado para evitar que reincidan.

Lo más delicado no es únicamente la cifra. Es la edad. La mayoría de los casos corresponde a adolescentes de apenas 16 años o incluso menores.

Y hay otro dato que dice mucho. En numerosos casos son los propios padres, madres o abuelos quienes solicitan la intervención de la autoridad, al verse rebasados para corregir conductas que comienzan con faltas administrativas, consumo de alcohol o problemas de disciplina y que, de no atenderse a tiempo, pueden terminar escalando.

La reflexión es inevitable. Ningún programa institucional sustituye el papel de la familia. Justicia Cívica puede intervenir, orientar y canalizar, pero la verdadera prevención sigue comenzando dentro del hogar. Ahí es donde se gana —o se pierde— la batalla más imp



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