
HOY ES EL DÍA DE LA CONCENTRACIÓN DE APOYO A MARU CAMPOS, convocada para la una de la tarde en el Centro de Exposiciones de Chihuahua capital, desde donde Acción Nacional y aliados buscarán enviar un mensaje de respaldo político a la gobernadora, ante lo que consideran una persecución impulsada desde el Gobierno Federal.
La apuesta no es menor.
Se espera la asistencia de funcionarios públicos, liderazgos partidistas, organizaciones civiles, simpatizantes y militantes provenientes de distintas regiones del estado. Tan solo en Delicias, la meta planteada por la estructura azul es movilizar al menos mil personas.
Y ojo, porque la estrategia cambió respecto a otros momentos de confrontación política.
No habrá marcha.
La instrucción es concentrarse directamente en el recinto, cuya capacidad ronda las 10 mil personas, evitando recorridos que puedan derivar en tensiones o confrontaciones innecesarias.
Más allá del evento en sí, la concentración servirá para medir dos cosas: la capacidad de movilización del panismo y el nivel de respaldo ciudadano que conserva la mandataria estatal, en uno de los momentos políticamente más complejos de su administración.
Por cierto, ayer ya hubo un adelanto de la fotografía que busca proyectarse.
Jesús Valenciano, Mario Mata y Roberto Carreón tras el evento de la JMAS Delicias, ofrecieron una rueda de prensa improvisada, de las llamadas banqueteras, donde cerraron filas públicamente en torno a Maru Campos.
El mensaje fue sencillo: apoyo total y disposición para defenderla políticamente.
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PERO ESPERE, PORQUE DEL LADO GUINDA TAMBIÉN habrá actividad.
Mientras el PAN mide fuerza este sábado en Chihuahua, Morena prepara su propia demostración de músculo político para el fin de semana en la Plaza de la Mexicanidad, en Ciudad Juárez.
La convocatoria tiene como argumento central conmemorar dos años de la elección presidencial de Claudia Sheinbaum, aunque en los hechos también funcionará como termómetro político rumbo al 2027.
Los organizadores estiman una asistencia superior a las 10 mil personas provenientes de distintas regiones del estado.
Así que, más allá de los motivos formales de cada convocatoria, el mensaje es evidente: ambos bloques buscan demostrar capacidad de organización, estructura territorial y presencia en las calles.
Y mientras eso ocurre en tierra, la verdadera batalla sigue librándose en otro escenario.
Las redes sociales.
Facebook, TikTok, Instagram y WhatsApp se han convertido en un auténtico coliseo digital, donde simpatizantes de ambos bandos intercambian argumentos, ataques, memes y narrativas con intensidad creciente.
Porque en política moderna, la movilización física importa.
Pero la percepción pública importa todavía más.
Este fin de semana no solo se medirán asistentes… también se medirá quién está logrando imponer el relato.
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LOS CASOS VAN Y VIENEN, LOS DISCURSOS TAMBIÉN, pero el problema del bullying continúa creciendo dentro de las escuelas de la región.
De acuerdo con estimaciones de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos, las quejas relacionadas con servicios educativos siguen siendo de las más frecuentes en Delicias, destacando precisamente los casos de acoso escolar.
Y ahí es donde aparece una realidad incómoda.
Según especialistas y organismos defensores de derechos humanos, muchas instituciones educativas conocen perfectamente los protocolos de actuación, pero no siempre los aplican de manera adecuada o inmediata.
¿La razón?
Dicen algunos observadores que persiste el temor a que los incidentes afecten la imagen del plantel o generen cuestionamientos públicos.
El problema es que ignorar, minimizar o retrasar la atención rara vez resuelve las cosas.
Al contrario.
Los antecedentes recientes han demostrado que los conflictos escolares pueden escalar rápidamente cuando no se interviene a tiempo.
Y la estadística sigue enviando señales claras.
Porque más allá de declaraciones, conferencias o cambios de nombre a programas preventivos, los números continúan mostrando una tendencia preocupante.
Los protocolos existen para aplicarse antes de una crisis, no después. Ahí está el reto para escuelas, autoridades y padres de familia.