Familia LeBarón exige renuncia de alcalde y titular de policía de Juárez tras detención de sicario y expolicía

Familia LeBarón exige renuncia de alcalde y titular de policía de Juárez tras detención de sicario y expolicía

Un año permaneció como policía municipal tras participar en la masacre de Bavispe 

Juárez.— Integrantes de la comunidad LeBarón, encabezados por los activistas Julián y Adrián LeBarón, se manifestaron este lunes en la Presidencia Municipal para exigir la salida del alcalde Cruz Pérez Cuéllar y del director de Seguridad Pública, César Omar Muñoz Morales, tras la captura de un exmilitar vinculado con el asesinato de miembros de su familia en 2019.

La visita ocurre luego de la detención de Galdino P. J., apodado “El Monster”, quien fue identificado como ex elemento de la Policía Municipal y señalado por su presunta participación en la masacre de Bavispe, Sonora, donde fueron asesinadas mujeres y niños de la familia LeBarón. Testigos afirman que el detenido estuvo presente durante el ataque a Rhonita y sus hijos.

Durante su estancia en Ciudad Juárez, los activistas sostuvieron una reunión a puerta cerrada con el alcalde, a quien responsabilizan de permitir que un posible feminicida operara como agente activo de la corporación policiaca por más de un año. En declaraciones ante los medios, Adrián LeBarón acusó una profunda infiltración del crimen organizado en las instituciones locales de seguridad y exigió que se rindan cuentas. “O me hago pendejo, o soy un cobarde”, declaró al criticar la falta de acciones contundentes por parte de las autoridades.

Además de demandar la renuncia de funcionarios municipales, la familia LeBarón denunció deficiencias en los procesos de selección dentro de la Policía Municipal y pidió implementar filtros más rigurosos para evitar la incorporación de personas con posibles nexos con grupos delictivos. Aseguraron que la aprehensión de “El Monster” es apenas un avance parcial en un caso que, a casi seis años de ocurrido, sigue sin resolverse plenamente.

«Nunca creímos como ningún mexicano debe creer que 100 hombres armados pudieran acechar en una brecha, dispuestos a masacrar a mujeres y niños, sin que las autoridades estuvieran embarradas de complicidad.
Ayer, un juez vinculó al “monster” por asesinar a mi prima y a mis sobrinos. No era un criminal cualquiera: desde hace un año era un policía municipal de Ciudad Juárez. Su nombre se suma a una lista interminable de policías, soldados y autoridades que, cometiendo traición, alimentaron la masacre de mi familia.
No nos bastará con una sentencia. El sicario que apretó el gatillo es tan responsable como quienes lo vistieron de autoridad, quienes lo protegieron, quienes callaron y quiénes callamos. A Rhonita y a los niños les juramos con el corazón en la mano que su muerte no se olvidará ni sería en vano. No seremos cómplices con nuestro silencio. Su memoria nos exige justicia, y por ellos gritaremos hasta que el último responsable caiga» 
Julián LeBarón