El secretario de Seguridad Pública Estatal, Gilberto Loya, entregó un reconocimiento especial al agente José Misael Rangel, quien fue el que le dio alcance y detuvo al motociclista que le anduvo jugando al brabucón y arriesgando la vida de los ciudadanos al circular a exceso de velocidad.
Todo mundo apoya los reconocimientos a los buenos agentes ya los actos heroicos, pero entregarle un bono de 3mil pesos al uniformado, fue de plano una burla, y es que, hasta le mandó hacer un cheque simbólico, que seguramente costó la mitad del bono, cantidad ridícula para entregar por un acto que el mismo Gil Loya calificó como heroico.
Claro que las burlas y los comentarios irónicos no se hicieron esperar y es que, actualmente los conductores ebrios sin problema ofrecen 3mil o 4mil pesos a los agentes por dejarlos ir y evitarse todo el martirio que representa sacar un carro del corralón y liberar una licencia.
Entre broma y broma los presentes comenzaron a decir que los agentes viales ganan más de 3mil pesos por concepto de mordidas en un par de horas de pesca. Así las cosas en la SSPE en donde el heroísmo vale muy poco.
En la Secretaría de Seguridad Pública del Estado, el mensaje es claro: arriesgar la vida por la ciudadanía vale lo mismo que una mordida de borracho… y eso, si bien te va.
