Gobierno estatal aclara que la responsabilidad recae en el Ayuntamiento; piden cerrar paso a prácticas irregulares de desarrolladores
Tras el derrumbe de un muro de contención en el fraccionamiento Xenit, que dejó daños a 32 familias, el secretario de Desarrollo Urbano y Ecología, Gabriel Valdez, aseguró que el Estado cumplió con los procesos de autorización inicial, pero enfatizó que la supervisión constructiva corresponde de manera directa a las autoridades municipales.
El funcionario precisó que la etapa de ejecución es responsabilidad del Ayuntamiento de Chihuahua, instancia que aún no emite un dictamen técnico para determinar las causas de la falla y deslindar responsabilidades. No obstante, adelantó que la administración municipal ofreció acompañamiento a las familias afectadas, aunque el seguimiento legal y técnico del caso está en su ámbito de competencia.
Valdez advirtió que las irregularidades en fraccionamientos no son un hecho aislado, sino un problema recurrente en distintos municipios, donde incluso se han documentado prácticas de corrupción, fraudes y chantajes de desarrolladores que comercializan lotes en zonas de riesgo o sin permisos oficiales. Subrayó que el Plan Estatal de Desarrollo Urbano marca directrices generales, pero es deber de los ayuntamientos plasmarlas en reglamentos y fortalecer sus áreas de inspección.
El titular de la SEDUE recordó que la venta de terrenos en fraccionamientos sin autorización constituye un delito y un fraude, ya que carece de validez jurídica. Incluso señaló que algunos notarios han participado en estas operaciones al omitir requisitos legales, lo que deja a los compradores en total indefensión. “La autoridad municipal nunca debe perder el control sobre lo que sucede en su territorio; es su obligación detener estas prácticas con apoyo en la ley”, concluyó.
