
Más que un entrenador, José Luis Moreno Sáenz, conocido en el mundo futbolero como “El Lobo”, se convirtió en una figura fundamental en la formación deportiva y personal de varias generaciones del Instituto Tecnológico de Delicias, legado que volvió a reunirse en la 16ª edición del Juego de ExaTec, celebrado en el campo de la Pista de Atletismo.
La historia de Moreno Sáenz con el futbol y la educación deportiva comenzó en 1975, cuando llegó a Delicias procedente del Largo Maderal. En el CBTa 2 formó equipos que rápidamente dieron resultados y posteriormente recibió la oportunidad de integrarse al Tecnológico, donde inició una nueva etapa con un grupo reducido de estudiantes, pues solo había cuatro grupos.
Los primeros años fueron complicados, incluso con aquel primer viaje al Prenacional en Parral, donde apenas lograron completar el equipo. Sin embargo, con disciplina, constancia y trabajo, el conjunto fue creciendo hasta protagonizar importantes actuaciones, entre ellas un campeonato estatal estudiantil frente a los tecnológicos del estado.
“Algunos fueron parte de mi vida, casi mis hijos”, recordó emocionado “El Lobo” Moreno, quien aseguró que el deporte también debe servir para formar personas y ayudar a los jóvenes a superar las dificultades de la vida.
Ese mensaje quedó reflejado en las palabras de Ignacio de Luna y Reynaldo Porras, integrantes de las primeras generaciones, quienes reconocieron en “El Lobo” al hombre que les inculcó disciplina, trabajo en equipo y constancia.
16 años de iniciar estos encuentros, exalumnos de distintas generaciones volvieron a Delicias procedentes de Chihuahua, Juárez, Colima e incluso Estados Unidos. Ya no se trata solamente de ganar o perder, sino de reencontrarse, recordar viejos tiempos y mantener una hermandad que nació en las canchas y en las aulas.
La reunión tuvo además un significado especial al realizarse en el marco del 40 aniversario del Instituto Tecnológico de Delicias, institución en la que el profe Moreno dejó una huella que continúa viva en sus jugadores, ahora convertidos en exalumnos, exitosos profesionistas y amigos que año con año regresan para compartir el balón y la vida.
