Ayer por la tarde, Delicias se convirtió en el epicentro de la grilla estatal, y el Casa Grande fue el ring donde el alcalde Jesús Valenciano sacó músculo político como si fuera luchador estelar. No convocó a cualquiera, no, juntó a puro peso pesado: políticos curtidos, empresarios con billete, maestros, agricultores, CANACO, constructores, presidentes de módulos de riego, lecheros, COPARMEX, Nogaleros y muebleros, en una pachanga liderada por los exgobernadores Patricio Martínez, Fernando Baeza y Reyes Baeza, que llegaron como si fueran los tres tenores de la política chihuahuense. Más de 120 almas respondieron al silbatazo, listos para hablar de instituciones, reforma judicial y la eterna pelea por el agua. ¡Agárrense, que esto se pone bueno!
Ahí estaba Luis Corral, el mero mero de La Norteñita de Cuauhtémoc, pidiendo unidad para darle en la torre a la 4T, pero, zaz, también se mandó un comercial gratis: Valenciano, el tercer gobernador que tendrá Delicias, dijo, como si estuviera vendiendo tacos al pastor. ¡Publicidad y grilla, dos por uno!
Entre los que agarraron micrófono estuvo Mario Trevizo, exsecretario con Duarte, Chava Alcántar, Arturo Zubia y los tres exgobers, que aparecieron en sus mejores versiones. La lista de invitados era un quién es quién de la política local: Memo Márquez, Óscar y Beto Villalobos, Lalo Muñoz, Ricardo Orviz, Arturo Díaz, el Gallo Gallegos, regidores del PRI y PAN con cara de “aquí seguimos”, las Adelitas echando porras, Roberto Carreón, Gaby Franco, Ismael Pérez Pavía, Juan Carlos Velasco y hasta funcionarios municipales que no querían perderse el café y el chisme.
Es la segunda vez que arman este cotorreo en el estado; la primera fue en Cuauhtémoc. Y no crean que solo fue para calentarse la lengua: les dejaron tarea. Van a poner mesas de trabajo, a sacar el lápiz, o la pluma fina, pa’ que se vea elegante, y a cazar a los enojados con Morena como si fueran pokémons. Esto no se queda en promesas de cantina ni en café de olla: aquí va haber grilla de la buena, acción y, si no la riegan, resultados. ¡A ver cómo les pinta, señores!
