El cinismo de Brigithe Granados y Hugo González no tiene límites, este par de cuatroteros de segunda, salieron a exigir que se detenga lo que ellos llaman linchamiento mediático en contra de Adán Augusto López.
Pero ya se les olvidó el linchamiento sistemático desde el Palacio Nacional que se le ha venido aplicando al ex presidente de la República, Felipe Calderón Hinojosa, a quien se le ha señalado y juzgado mediáticamente, por los delitos de García Luna.
Claro, los mexicanos estamos de acuerdo en que todo lo que hizo García Luna junto al cártel de Sinaloa, no pudo haber pasado desapercibido para el genocida Felipe Calderón, pero en ese mismo tenor, se debe de aceptar que los mexicanos tampoco creemos que las narco corruptelas de Hernán Bermúdez, hayan ocurrido sin la venia de Adán Augusto.
Es como si llegara a pasar lo mismo aquí en Chihuahua, de que Gilberto Loya resultara jefe de un cártel y tuviera ficha de la Interpol… ¿Ustedes le creerían a la gobernadora Maru Campos que no sabía nada? Evidentemente nadie le creería, así como nadie le cree a Adán Augusto, el patrocinador de Andrea Chávez.
Aquí no se trata de morenistas con indulgencia o de panistas pillados en la movida, sino de ciudadanos que reclaman justicia en contra de los corruptos, sin importar el partido al que pertenezcan. Si exigimos cuentas a Calderón por García Luna, también debemos pedírselas a Adán Augusto por Bermúdez.
Cuando se trata de los suyos, exigen respeto; cuando es el adversario, aplauden el linchamiento.
