El campo de Chihuahua también habló



Hay visitas presidenciales que se quedan en el protocolo, en los discursos y en las fotografías. Y hay otras que permiten mirar, aunque sea por unas horas, la dimensión de lo que ocurre en un estado.

La visita de la presidenta Claudia Sheinbaum a Ciudad Juárez el pasado sábado fue precisamente una de esas jornadas en las que distintos rostros de Chihuahua se encontraron en un mismo lugar.

Desde temprano comenzaron a llegar personas de diferentes municipios. En la Plaza de la Mexicanidad se reunieron familias, trabajadores, jóvenes, adultos mayores, representantes de distintos sectores y ciudadanos que acudieron a escuchar el balance de los dos primeros años de gobierno de la Presidenta.

Pero hubo una imagen que particularmente llamó mi atención: la presencia de productores agrícolas de Delicias y de la región centro-sur del estado, algunos de ellos acompañados por sus tractores y portando lonas para agradecer a la Presidenta la inversión destinada a la tecnificación del Distrito de Riego 005 de Delicias y del 009 Valle de Juárez.

Para quienes vivimos en Delicias, esa imagen tenía un significado especial.

Porque aquí sabemos perfectamente que hablar del campo es hablar también del agua. Es hablar de nuestra historia, de nuestra economía, de nuestras familias y del futuro de una región que durante generaciones ha hecho de la agricultura una de sus principales formas de vida.

Por eso me llamó la atención ver a productores de nuestra región trasladarse hasta Ciudad Juárez para hacer visible algo que muchas veces se pierde entre cifras y discursos: la tecnificación del riego representa para ellos una necesidad concreta.

No se trata solamente de construir infraestructura. Se trata de utilizar mejor cada gota de agua, de reducir pérdidas, de hacer más eficiente el riego y de buscar que la actividad agrícola pueda mantenerse en un estado que conoce de primera mano los efectos de la escasez.

El Distrito de Riego 005 Delicias forma parte de un proyecto de modernización que contempla revestimiento de canales, rehabilitación y equipamiento de pozos, tecnificación parcelaria y sistemas de monitoreo. Son obras que ya forman parte de la realidad de nuestra región.

Y quizá por eso fue tan significativo que los propios productores estuvieran ahí, con sus tractores y sus lonas, expresando públicamente su reconocimiento.

Desde el escenario, la presidenta Claudia Sheinbaum hizo un recuento de algunas de las acciones que su gobierno desarrolla en Chihuahua: carreteras, caminos artesanales en la Sierra Tarahumara, vivienda, infraestructura hidráulica, tecnificación de los distritos de riego, nuevas preparatorias y otros proyectos educativos y deportivos.

También habló de los Programas para el Bienestar y de las miles de familias chihuahuenses que reciben estos apoyos.

Pero hubo otro elemento que marcó el ambiente de la jornada.

Ciudad Juárez no fue solamente una sede más dentro de una gira nacional. Es una ciudad con un peso histórico propio. Ahí, Claudia Sheinbaum habló de independencia, libertad y soberanía; recordó a Benito Juárez y aquella frase que sigue teniendo vigencia: “Entre los individuos como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz”.

Y hacerlo desde una ciudad fronteriza le dio un significado particular al mensaje.

La visita también permitió observar algo que a veces se pierde entre la discusión política cotidiana: detrás de las cifras, los discursos y las diferencias entre gobiernos, existen obras y programas que terminan teniendo nombre y apellido en la vida de las personas.

Una escuela que se construye. Una pensión que llega a una familia. Una carretera que comunica comunidades. Una vivienda que deja de ser una promesa. Un sistema de riego que permite utilizar mejor el agua.

Eso también es rendir cuentas.

Y quizá por eso me quedo con aquella imagen de los productores de Delicias y de nuestra región llegando con sus tractores a Ciudad Juárez.

Porque mientras en algunos espacios se discute la política desde los escritorios, ellos llevaron hasta la frontera una parte de la realidad de Chihuahua: la del hombre y la mujer del campo que saben que cada gota cuenta.

La visita de Claudia Sheinbaum dejó muchos temas sobre la mesa: seguridad, bienestar, educación, infraestructura, agua, campo y soberanía.

Pero para quienes vivimos en esta tierra, hay uno que merece especial atención: que el agua que tenemos alcance para seguir produciendo, para seguir viviendo y para seguir construyendo el Chihuahua que queremos dejar a las próximas generaciones.

Y esta vez, desde Juárez, el campo de Chihuahua también habló.



Fuente