
La entrada masiva de productos chinos a México representa una creciente presión para el comercio organizado de Delicias, debido a los bajos precios con los que llega una amplia variedad de mercancías, situación que dificulta la competencia de los negocios y productores nacionales, advirtió Héctor Manuel Iracheta Lara, expresidente de Coparmex Delicias.
El especialista en materia fiscal señaló que actualmente existe un déficit comercial con China, debido a que México compra mucho más de lo que logra venderle, mientras que al mercado nacional ingresa una gran cantidad de productos fabricados en ese país a costos considerablemente menores.
Explicó que para un comerciante resulta atractivo adquirir mercancía china por su bajo precio, pero esta situación genera un problema para las empresas mexicanas, que enfrentan mayores costos de producción y, por consecuencia, tienen dificultades para competir.
“Si yo como comerciante sé que esos productos chinos son baratos, ¿por qué no adquirirlos?”, planteó Iracheta Lara, al señalar que comprar exclusivamente mercancía extranjera puede terminar afectando a las empresas productoras nacionales y provocar el cierre de negocios.
Ante este escenario, consideró necesario establecer una política que regule la entrada de productos chinos, mediante mecanismos como los aranceles, tal como lo ha hecho Estados Unidos. Recordó que en México ya se han aplicado aranceles a productos como calzado y ropa, con porcentajes que pueden alcanzar entre 50 y 100 por ciento.
Advirtió que mientras no exista una política comercial que permita condiciones más equilibradas, será difícil que los negocios de Delicias y del resto del país puedan competir con productos chinos, particularmente en sectores como mercería, ropa, calzado, refacciones y hasta vehículos.
El también contador público consideró necesario revisar el tratado comercial con China y buscar mecanismos que permitan una relación de compra y venta, que beneficie a la producción y los servicios mexicanos.
Agregó que las empresas chinas cuentan con redes propias de producción, comercialización y venta, lo que les permite tener una fuerte presencia en el mercado nacional.
“Difícilmente aquí en la región, difícilmente en México, podemos competir con el producto chino”, sostuvo, al considerar que debe encontrarse un camino para aprovechar el comercio con China sin poner en riesgo a las empresas nacionales.
