
Duró inflado solo del 6 al 11 de septiembre del 2006
ROSALES.- En punto de las 14:00 horas del 11 de septiembre de 2006 terminó su vida útil, después de seis días, del famoso y polémico dique de hule instalado de manera emergente para contener una avenida de agua provocada por las lluvias de aquel año, cuando el caudal llegó hasta las inmediaciones de la presa Francisco I. Madero, conocida también como Las Vírgenes.
Aquel Rubber Dam representó una inversión de poco más de 26 millones de pesos, recursos aportados por los propios agricultores, el Gobierno del Estado y la Federación.
Su colocación tuvo como propósito recuperar la capacidad de almacenamiento original de la presa, que había sido reducida con el paso de los años.
La estructura fue instalada entre 1996 y 1998 por una constructora local, recordó Ricardo Valdez Morales, quien en ese entonces se desempeñaba como jefe del Distrito de Riego 005.
De acuerdo con Valdez Morales, la instalación del dique fue una buena decisión tomada por los productores de aquella época, en un esfuerzo por recuperar capacidad de almacenamiento y fortalecer la infraestructura hidráulica de una de las principales zonas agrícolas del estado.
Sin embargo, la prolongada sequía y la falta de mantenimiento terminaron por debilitar la estructura, hasta que fue necesario retirarla.
Posteriormente se realizó una sobreelevación de la cortina mediante concreto hidráulico, obra que permanece hasta la fecha y que permitió conservar una mayor capacidad de almacenamiento.
Esta modificación es la que ha hecho posible que Las Vírgenes continúe ofreciendo, cuando las condiciones de lluvia lo permiten, el tradicional espectáculo del derrame por la cortina.
Para Valdez Morales, quien también fue funcionario de la Comisión Nacional del Agua, el siguiente paso debería ser analizar la construcción de una tercera toma de extracción en la parte profunda de la cortina de la presa. Consideró que esta obra permitiría aprovechar de mejor manera el agua almacenada y contribuiría a mantener vigente la infraestructura ante las condiciones climáticas que enfrenta actualmente la región por el calentamiento global.
A 20 años de aquel episodio, el Rubber Dam forma parte de la historia de los esfuerzos realizados por los productores para incrementar y conservar el almacenamiento de la presa Francisco I. Madero y, con ello, garantizar agua para las actividades agrícolas del Distrito de Riego 005, cuya superficie de influencia alcanza alrededor de 73 mil hectáreas en los municipios de San Francisco de Conchos, Camargo, La Cruz, Saucillo, Rosales, Meoqui, Julimes y Delicias.
