DÍA DEL ABOGADO



Hay profesiones que se eligen con la mente, pero la abogacía es de las pocas que, cuando se ejerce con el alma, se convierte en un apostolado, y es que, hoy no es un día cualquiera, hoy, domingo 12 de julio, México celebra el Día del Abogado, es una fecha que en el calendario puede parecer un simple recordatorio, pero que en la realidad de nuestra historia nacional representa el pilar invisible sobre el que se sostiene la paz social, la justicia y la libertad.

Para comprender la trascendencia de la abogacía en nuestro país, debemos mirar más allá de los juzgados, los códigos gastados y los escritorios llenos de expedientes, ser abogado fundamentalmente, es ser un guardián de la esperanza humana, cuando un ciudadano busca a un profesional del derecho, rara vez lo hace en un momento de paz; acude con el peso de la incertidumbre, el miedo a perder su patrimonio, su libertad o el bienestar de sus hijos, el abogado se convierte entonces en el primer escudo, en el intérprete de un lenguaje complejo que busca transformar el dolor o la injusticia en un veredicto de equidad, sin el derecho, la fuerza del más poderoso aplastaría al más débil; con el derecho, todos somos iguales ante la Ley.

Pero esta vocación adquiere un matiz aún más entrañable cuando la observamos desde nuestra propia tierra, aquí, en Delicias querido y asiduo lector, la abogacía se ha forjado con el mismo tesón con el que nuestros fundadores vencieron al desierto, hablar del derecho en Delicias es rendir un profundo y respetuoso homenaje a nuestros decanos, aquellos hombres y mujeres de leyes que abrieron camino cuando todo estaba por hacerse, que nos enseñaron que el prestigio no se compra con un título colgado en la pared.

Nuestros decanos Delicienses son el faro de las nuevas generaciones, en sus manos cansadas pero firmes, y en sus miradas que han visto pasar décadas de litigios, reside la memoria viva de nuestra comunidad, ellos nos enseñaron que la Ley sin humanismo es letra muerta, y que detrás de cada expediente hay una familia, una historia y un corazón que confía en nosotros, a todos ellos, que con su ejemplo nos heredaron la mística del trabajo honrado, de la palabra empeñada que vale más que cualquier firma, les debemos el orgullo de llamarnos abogados, que esta fecha no sea solo para felicitarnos entre colegas, sino para recordarle a la sociedad que la justicia no es un concepto abstracto que habita en los libros, la justicia camina con nosotros, se desvela en las noches de estudio y se defiende con valentía en cada audiencia, porque, ser abogado es un honor inmenso, pero sobre todo, una responsabilidad sagrada con el prójimo.

La invitación pues, es a este día valorar la importancia del Día del Abogado, y como gremio unirnos más y evitar a toda costa las divisiones malsanas como en ocasiones pasa, sobre todo si hay algún interés de tipo electoral, político o de intereses, no se vale que por el hambre de poder se busque dividir una profesión como esta.

Porque cuando el silencio del desamparo parece ganarle al mundo, la voz de un abogado se levanta en la oscuridad para recordarle al hombre que no está solo, y que la justicia, tarde o temprano, siempre encuentra el camino a casa… feliz Día del Abogado queridos colegas y amigos.



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