Hilo Diario



EL QUE VA A ANDAR POR ESTAS TIERRAS MAÑANA JUEVES, será el dirigente estatal del tricolor, Alejandro Domínguez, mejor conocido en las mesas de café como El Alito de Temú, con una agenda que contempla actividades en Delicias y Rosales.

Dicen que el objetivo primordial es realizar la toma de protesta a los Defensores de México y entregarles su chalequito tricolor, para andar a la moda con los Azules del PAN y los Guindas de Morena y del Bienestar.

El motivo oficial será la toma de protesta de los llamados Defensores de México, quienes además recibirán su respectivo chaleco tricolor, para que no desentonen con los azules del PAN ni con los guindas de Morena.

Los enterados aseguran que Alex estiró la liga todo lo que pudo con la esperanza de que el otro Alito, el original, hiciera acto de presencia en Chihuahua. Pero el dirigente nacional sigue disfrutando los dividendos políticos de Coahuila y, de paso, el ambiente mundialista.

Así que la ceremonia ya no podía esperar más. Después del entusiasmo que despertó el registro de los Defensores, había que mantener viva la llama antes de que se enfriara. Porque una cosa es recibir un nombramiento y otra muy distinta terminar apareciendo en la boleta electoral.

Según el programa que se dio a conocer, la cita en Delicias será a las 4 de la tarde, esperándose la presencia, aparte de Alex, de la secretaria general, Janet Montes, Fernando Martínez de la Secretaría de Organización, Isamar Valadez Enríquez, de Operación Política, todos ellos del Comité Directivo Estatal.

El discurso también parece escrito desde ahora: que el PRI está más vivo que nunca, que Coahuila demuestra el camino y que el 2027 está a la vuelta de la esquina. O algo así.

Pero si pregunta por la relación con el grupo Delicias, ahí las cosas cambian.

SI QUIERE ENTENDER POR QUÉ CADA VEZ SON MENOS los que se animan a sembrar, basta revisar cómo son las reglas del juego para el campo.

Actualmente muchos productores ni siquiera pueden asegurar sus cultivos contra fenómenos climáticos, desplomes de precios o pérdidas de producción, debido a que desaparecieron los esquemas de precios de referencia y otros mecanismos que anteriormente permitían contratar ese tipo de coberturas.

En otras palabras: el riesgo completo quedó del lado del agricultor.

Nomas para dimensionarlo, el exalcalde y productor Manuel Soltero Delgado, explicó que sembrar una hectárea de chile o cebolla representa una inversión de entre 150 y 200 mil pesos.

Si llega una helada, una tromba, una plaga o simplemente el mercado se desploma, el productor absorbe prácticamente toda la pérdida.

Por eso cada ciclo agrícola termina pareciéndose más a una apuesta que a un negocio.

Y aún así, miles de agricultores siguen sembrando.

No porque el panorama sea alentador, sino porque el campo difícilmente entiende de otra cosa que no sea volver a intentarlo.

AH, QUÉ CARAY… Parece que el experimento vial que se sacó de la manga el subdirector de Vialidad, Gama Uno, Erick Rodríguez, en la intersección de Río Conchos con el Paso Inferior y la Séptima Oriente, terminó durando menos que un propósito de Año Nuevo.

La idea, hay que reconocerlo, no era del todo mala. El problema fue el de siempre: se pintaron líneas, se cambiaron carriles… y ahí acabó la historia.

Nunca apareció un agente orientando a los automovilistas. Nunca hubo una campaña de información. Y ahora resulta que la señalética pintada sobre el pavimento prácticamente ya desapareció.

Es decir, ni los conductores alcanzaron a aprender el nuevo esquema… ni la pintura alcanzó a sobrevivir.

Mientras tanto, cien metros atrás, en el crucero del ferrocarril, el «ALTO» sigue prácticamente borrado y los accidentes continúan acumulándose.

Pareciera que en Vialidad aplican una curiosa filosofía: inaugurar soluciones es mucho más importante que darles seguimiento.

Y luego nos preguntamos por qué los choques siguen apareciendo en el parte diario.



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