Como cada día, Radar Latam 360 presenta las 5 principales noticias de América Latina y las 3 claves internacionales para estar bien informado, con las claves políticas, económicas y estratégicas que están marcando la agenda regional y global.
AMERICA LATINA
1. Petro da marcha atrás y retira su apuesta por la Constituyente
A poco más de dos semanas de la segunda vuelta presidencial del 21 de junio, el presidente Gustavo Petro decidió abandonar uno de los proyectos más controvertidos de su mandato: la convocatoria de una Asamblea Nacional Constituyente para reformar la Constitución de 1991. El comité promotor encargado de reunir cinco millones de firmas anunció la suspensión de la iniciativa, pese a haber logrado ya cerca de tres millones de apoyos. La propuesta había generado una fuerte reacción de rechazo entre amplios sectores políticos, empresariales y académicos, que advertían sobre el riesgo de abrir un proceso de reforma institucional profunda en un momento de elevada polarización política. Desde que Petro planteó públicamente la idea en 2024, la posibilidad de una Constituyente se convirtió en uno de los principales focos de controversia de su gobierno, alimentando temores sobre una eventual concentración de poder y provocando crecientes críticas incluso entre sectores moderados que inicialmente respaldaron algunas de sus reformas.
La decisión de retirar la propuesta responde directamente al nuevo escenario electoral surgido tras la primera vuelta presidencial, en la que el candidato oficialista Iván Cepeda quedó por detrás del aspirante de derecha Abelardo de la Espriella. La Constituyente se había transformado en un obstáculo para la estrategia del oficialismo de ampliar apoyos hacia el centro político, especialmente después de que dirigentes como Sergio Fajardo y Juan Daniel Oviedo señalaran esa iniciativa como una de las razones para no respaldar a Cepeda. Con este repliegue, Petro busca despejar uno de los temas que más inquietaban a votantes moderados y centrar la campaña en la disputa electoral contra la derecha. La decisión representa además una señal de pragmatismo político poco habitual en el mandatario, quien durante años defendió la necesidad de reformar el marco constitucional para impulsar cambios estructurales. Ahora, el objetivo inmediato del petrismo es evitar que el debate sobre la Constituyente continúe erosionando las posibilidades de la izquierda de mantenerse en el poder por un segundo mandato consecutivo.
2. Perú llega al balotaje entre la reconciliación y el rechazo al fujimorismo
Miles de simpatizantes participaron en Lima en los actos de cierre de campaña de Keiko Fujimori y Roberto Sánchez antes de la ajustada segunda vuelta presidencial del próximo domingo. Fujimori centró su mensaje en la necesidad de impulsar la “unidad y reconciliación” nacional, prometiendo un gobierno tecnocrático, estabilidad institucional y una estrategia de mano dura contra la delincuencia. La candidata de derecha insistió en superar las divisiones políticas que han marcado al país y ofreció un Ejecutivo enfocado en la eficiencia, la inversión privada y el fortalecimiento de los servicios básicos. Su campaña ha estado respaldada por sectores conservadores y por dirigentes que advierten sobre el riesgo de que Perú siga el camino de gobiernos de izquierda radical en la región.
Por su parte, Roberto Sánchez apeló al voto de protesta y al sentimiento antifujimorista, presentándose como el candidato que pondrá fin al “caos”, la corrupción y la impunidad. El aspirante de izquierda ha capitalizado el apoyo de sectores que consideran que las élites políticas y económicas fueron responsables de la caída del expresidente Pedro Castillo y ha convertido su reivindicación en uno de los ejes centrales de su campaña. Sánchez recibió además el respaldo de varios excandidatos presidenciales y reiteró sus promesas de fortalecer la inversión en salud y educación, combatir la corrupción y promover una mayor industrialización de la economía peruana. Con encuestas que muestran una contienda extremadamente ajustada, la elección se perfila como una de las más polarizadas e inciertas de los últimos años.
3. La designación de PCC y Comando Vermelho como grupos terroristas redefine el escenario empresarial en Brasil
La entrada en vigor de la decisión de Estados Unidos de designar al Comando Vermelho (CV) y al Primeiro Comando da Capital (PCC) como Organizaciones Terroristas Extranjeras (FTO) abre un escenario inédito para las empresas que operan en Brasil. La medida, efectiva desde el 5 de junio, implica que actividades comerciales aparentemente normales podrían quedar sujetas a investigaciones, sanciones civiles o incluso procesos penales bajo legislación estadounidense si se considera que mantienen vínculos directos o indirectos con estas organizaciones criminales. El desafío es especialmente complejo debido a la profunda infiltración de ambos grupos en la economía formal. En Río de Janeiro, el Comando Vermelho ejerce control sobre amplias zonas urbanas y participa en sectores como transporte, telecomunicaciones, bienes raíces y servicios básicos, mientras que el PCC mantiene una influencia similar en São Paulo y otras regiones del país. Como resultado, numerosas empresas podrían verse expuestas a riesgos legales simplemente por interactuar con proveedores, clientes o socios comerciales vinculados, directa o indirectamente, a estas estructuras criminales.
La designación forma parte de una estrategia más amplia de la administración Trump orientada a la “eliminación total” de los cárteles y organizaciones criminales transnacionales, y podría tener importantes consecuencias económicas y políticas para Brasil. Las compañías deberán reforzar sus programas de cumplimiento normativo, ampliar los controles sobre cadenas de suministro, socios comerciales y empleados, e incorporar nuevas evaluaciones de riesgo relacionadas con posibles infiltraciones criminales, extorsión o lavado de dinero. El artículo señala además que la medida se produce en un contexto político sensible, en medio de la campaña presidencial brasileña, donde el tema de la seguridad ocupa el primer lugar entre las preocupaciones ciudadanas. Aunque el presidente Luiz Inácio Lula da Silva cuestionó la decisión estadounidense y rechazó cualquier injerencia externa, la creciente preocupación por la violencia y el crimen organizado podría generar respaldo social a medidas más duras. En este escenario, las empresas que operan en Brasil enfrentan un entorno regulatorio más complejo y una creciente presión para demostrar que sus actividades están completamente desvinculadas de organizaciones criminales.
4. Los bloqueos reabren la fractura racial de Bolivia
El conflicto social que mantiene bloqueadas importantes carreteras del país desde hace más de un mes y tiene parcialmente sitiada a La Paz ha reavivado tensiones raciales y sociales de larga data. La escasez de combustible y alimentos, junto con el aumento de precios, ha generado un fuerte rechazo de sectores urbanos hacia los manifestantes indígenas y campesinos que exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz. En este contexto han reaparecido expresiones abiertamente racistas, como la pintada en un barrio acomodado de La Paz que decía: “Haga patria, mate un indio”, así como mensajes en redes sociales culpando a los campesinos por la crisis. Desde las movilizaciones también se registran expresiones de rechazo hacia personas de piel más clara, reflejando el deterioro de la convivencia y la profundidad de las fracturas étnicas y sociales que atraviesan al país.
Las protestas están lideradas en gran medida por sectores indígenas que inicialmente respaldaron a Paz, pero que hoy cuestionan sus medidas de ajuste económico, algunas reformas impulsadas por el Gobierno y la composición de un gabinete que consideran alejado de sus intereses. La crisis ha reabierto además el debate sobre la representación política de los pueblos indígenas y su participación en la conducción del Estado, uno de los principales legados de las casi dos décadas de gobiernos del Movimiento al Socialismo (MAS). Mientras comerciantes y sectores productivos exigen el levantamiento inmediato de los bloqueos y reclaman una acción más firme del Gobierno, el presidente Paz insiste en la necesidad del diálogo y advierte sobre los riesgos de profundizar la confrontación, el racismo y la polarización en una sociedad cada vez más dividida.
5. Kast endurece su discurso tras violentos incidentes en protesta estudiantil
La primera gran movilización estudiantil desde la llegada de José Antonio Kast a la presidencia terminó con 35 detenidos y seis heridos tras enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas policiales en Santiago. La protesta, convocada por la Confederación de Estudiantes de Chile (Confech) y respaldada por organizaciones como el Colegio de Profesores, la Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios (ACES) y la Coordinadora Feminista 8M, reunió a miles de personas para expresar su rechazo a los recortes presupuestarios impulsados por el Gobierno y a recientes reformas en materia educativa. Aunque la mayor parte de la jornada transcurrió de manera pacífica, los incidentes al final de la marcha derivaron en choques con la policía y reavivaron el debate sobre el manejo del orden público bajo la nueva administración.
Tras los disturbios, el presidente José Antonio Kast calificó los hechos como “dramáticos” y llamó a condenar la violencia, insistiendo en que las diferencias políticas deben resolverse a través de las instituciones democráticas y no mediante la presión de las calles. El mandatario advirtió además sobre el riesgo que representan grupos organizados que buscan desestabilizar a gobiernos elegidos democráticamente y defendió la necesidad de proteger el sistema democrático. Las protestas también estuvieron marcadas por el rechazo a una nueva legislación que permite revisar mochilas en establecimientos educacionales y restringe por cinco años el acceso a la gratuidad universitaria para estudiantes condenados por delitos cometidos en el ámbito escolar. Organizaciones estudiantiles y docentes consideran que la medida es discriminatoria y no aborda las causas estructurales de la violencia en las escuelas, profundizando así la tensión entre el Gobierno y diversos movimientos sociales.
TABLERO GLOBAL
1. Zelenski desafía a Putin con una propuesta de diálogo directo
Ucrania / Rusia: El presidente ucraniano Volodímir Zelenski envió una carta pública a Vladímir Putin proponiéndole una reunión cara a cara para explorar una salida negociada a la guerra, en un intento de demostrar ante la comunidad internacional que es Moscú, y no Kiev, quien se resiste a avanzar hacia la paz. En la misiva, Zelenski planteó un encuentro directo en un país neutral —como Suiza, Turquía o alguna nación árabe— y propuso iniciar conversaciones sobre un eventual acuerdo, incluyendo un intercambio total de prisioneros de guerra. El mandatario ucraniano defendió además la participación de Europa y Estados Unidos en el proceso, argumentando que cualquier arreglo de seguridad tendrá implicaciones para todo el continente. La iniciativa busca reforzar la imagen de Ucrania como parte dispuesta al diálogo en momentos en que continúan los esfuerzos diplomáticos para encontrar una salida al conflicto que ya supera los cuatro años.
La reacción del Kremlin fue fría y distante. Moscú reiteró que Putin solo aceptaría reunirse con Zelenski para firmar un acuerdo definitivo de paz y volvió a cuestionar la legitimidad del presidente ucraniano, argumentando que no se han celebrado elecciones durante la guerra. Paralelamente, Putin insistió en que cualquier solución pasa por la retirada total de las fuerzas ucranianas de los territorios que Rusia reclama como propios, una condición inaceptable para Kiev. En su carta, Zelenski recordó los elevados costos humanos, económicos y militares que enfrenta Rusia y advirtió que Ucrania continuará luchando mientras no exista una solución negociada aceptable. El intercambio refleja la persistente distancia entre ambas posiciones y las escasas perspectivas de una negociación sustantiva en el corto plazo, pese a los crecientes costos que la guerra sigue imponiendo a ambos países.
2. Nueva confrontación marítima eleva la tensión en el estrecho
Un nuevo incidente entre guardacostas chinos y taiwaneses elevó la tensión en el mar de la China Meridional, después de que el buque chino “3501” realizara maniobras consideradas provocativas por Taipéi cerca de las estratégicas islas Pratas, administradas por Taiwán pero reclamadas por Beijing. Según las autoridades taiwanesas, la embarcación china aceleró y cambió abruptamente de rumbo para ingresar en aguas restringidas bajo jurisdicción de Taiwán, obligando a una patrullera local a seguirla y emitir repetidas advertencias por radio. Se trata del segundo incidente protagonizado por el mismo buque en menos de dos semanas, en lo que Taipéi considera una campaña sistemática para proyectar la imagen de que China ejerce control efectivo sobre la zona. El episodio se prolongó durante varias horas y volvió a poner de relieve la creciente competencia marítima entre ambas partes.
Las autoridades taiwanesas denunciaron que estas incursiones buscan alterar el statu quo y reforzar las reclamaciones territoriales de Beijing sobre áreas bajo control de Taiwán. La preocupación es especialmente elevada debido a la importancia estratégica de las islas Pratas y del mar de la China Meridional, una ruta por la que transita aproximadamente un tercio del comercio marítimo mundial y que resulta fundamental para las cadenas globales de suministro y la industria tecnológica. El incidente se suma a otras acciones recientes, incluyendo sobrevuelos de drones militares chinos en la zona, y refuerza los temores sobre una escalada de tensiones en uno de los principales focos geopolíticos del mundo. Taiwán reiteró que mantendrá su presencia en las aguas disputadas y aseguró que cuenta con la capacidad y la determinación necesarias para defender su soberanía y contribuir a la estabilidad regional.
3. El FMI alerta sobre el impacto global de la guerra con Irán
El Fondo Monetario Internacional (FMI) advirtió que la guerra entre Irán, Estados Unidos e Israel está generando presiones inflacionarias a escala mundial debido al fuerte incremento de los precios de la energía. Según la portavoz del organismo, Julie Kozack, el precio del petróleo se disparó un 35% durante marzo tras el estallido del conflicto y la interrupción temporal de los envíos de crudo a través del estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más importantes del mundo. Aunque desde entonces los precios se han estabilizado gracias a los contactos diplomáticos entre Washington y Teherán, el FMI observa señales de que el impacto ya se está trasladando a la inflación global, elevando las expectativas inflacionarias, incrementando los costos de financiamiento y generando mayor volatilidad en los mercados financieros. La reducción de las reservas mundiales de petróleo y de productos derivados también aumenta la vulnerabilidad de la economía global frente a nuevas perturbaciones.
Las consecuencias del conflicto ya son visibles en distintos sectores. Los precios del queroseno para aviación en Europa y Asia aumentaron alrededor de un 35%, mientras que la gasolina registró un alza cercana al 40% respecto a los niveles previos a la guerra. Paralelamente, la OCDE advirtió que el encarecimiento de la energía y de los fertilizantes reducirá el crecimiento económico mundial y mantendrá elevadas las presiones inflacionarias durante 2026. El organismo estima que el crecimiento global podría desacelerarse hasta el 2.8% este año, e incluso hasta el 2.1% si las perturbaciones derivadas del conflicto se prolongan. Las economías más dependientes de las importaciones energéticas de Medio Oriente aparecen entre las más expuestas, mientras que en América Latina ya se observan efectos a través del aumento de los rendimientos de la deuda soberana y del encarecimiento de los fertilizantes, un factor que podría trasladarse gradualmente a mayores costos agrícolas y precios de los alimentos.