
El precio del acero aumentó hasta un 30 por ciento en las últimas semanas, rompiendo con la estabilidad que mantuvo los últimos años, situación que provoca inestabilidad en el gremio de la construcción, que además enfrenta el abuso de proveedores que aprovechan los conflictos bélicos con Estados Unidos, para subir los costos.
El arquitecto Jair Agüeros Echevarría, con experiencia de más de 20 años en la construcción en Delicias y la región, señaló que el sector de la construcción enfrenta un panorama de incertidumbre debido al incremento en los precios de los insumos, particularmente el acero.
Este material comenzó a mostrar una desestabilización considerable desde el inicio de este año, explicó que mientras materiales como el cemento, el block y el mortero mantienen un ajuste anual que oscila entre el 6 y el 8 por ciento, cifras consideradas dentro de los parámetros normales de inflación, el acero ha roto con la estabilidad que mantuvo durante los últimos años.
Agüeros Echevarría detalló que la varilla de 3/8, que anteriormente se estabilizó en los 110 pesos, ha escalado rápidamente hasta alcanzar los 130 y 140 pesos en meses recientes, que se resume en un aumento de casi un 30 por ciento.
El especialista señaló que, si bien se han utilizado conflictos internacionales, como las tensiones entre Estados Unidos e Irán, para justificar estas alzas, existe la percepción en el gremio de que algunos proveedores aprovechan la coyuntura para aplicar aumentos injustificados, por ejemplo en el caso de una reconocida empresa cementera, que aumenta sus costos hasta en un 15 por ciento.
«Nos impacta directamente porque trabajamos con presupuestos fijos, el costo está tan inestable que los proveedores ya no pueden garantizarnos el respeto a los precios por tiempo determinado, pues ellos también reciben los incrementos sin previo aviso», explicó.
A pesar del alza en los materiales, la actividad constructora no se ha detenido, aunque el dinamismo varía según la zona geográfica, por ejemplo en Delicias y la región centro sur, existe preocupación debido a la dependencia de la economía agrícola, si la producción del campo se ve afectada por el tema del agua, la inversión en construcción tiende a contraerse, recalcó.
En la capital se mantiene un nivel extremadamente alto de actividad constructora, pero en Ciudad Juárez, el panorama es crítico en el sector industrial, la imposición de aranceles ha provocado el cierre de maquiladoras, dejando naves industriales vacías y frenando la activación de nuevas edificaciones de este tipo, añadió. En cuanto al suministro de materiales, Jair Agüeros destacó que, aunque se busca priorizar que la derrama económica permanezca en Delicias, la diferencia de costos en el acero ha obligado a muchos constructores a recurrir a grandes cadenas como Home Depot, cuyos precios actuales resultan imposibles de competir para los proveedores locales.
Finalmente, el gremio advierte que, de mantenerse la inestabilidad en el acero, el costo final de la construcción podría superar el incremento anual proyectado del 8%, lo que obligará a una reestructuración de los planes de inversión para lo que resta del año.
