
LOS QUE COINCIDIERON EN LA GRAN TENOCHTITLÁN, fueron los alcaldes de Delicias y de Meoqui, Jesús Valenciano y Miriam Soto, respectivamente, pero no crea que fue una escapada turística a Polanco o a la Plaza Garibaldi: fueron a recibir el Galardón Francisco Villarreal Torres por acciones que, según la convocatoria, han dado resultados en sus municipios.
En el caso de la hermana República de Meoqui, se nos informa por los que saben, que en esta Décimo Segunda Edición, recibirá el premio a las mejores prácticas implementadas desde los Gobiernos locales.
Por su parte, Delicias, será reconocido con el Premio Nacional de Turismo, derivado de las acciones desarrolladas en materia deportiva y que han permitido atraer una gran cantidad de visitantes al municipio.
El acto se dio en el marco de la reunión de la Asociación Nacional de Alcaldes (ANAC), que agrupa a ediles panistas de todo el país. También hubo encuentro de titulares de comunicación y estrategia digital —porque hoy gobernar implica, además de hacer, saber contarlo.
Así que sí, va la felicitación para ambos. Sin fanfarrias ni fuegos artificiales: los reconocimientos valen en la medida en que se sostienen en resultados verificables.
Enhorabuena.
VAYA PERIPECIAS… las que tuvieron que pasar derechohabientes del Infonavit para aspirar —sí, aspirar— a uno de los cien lugares disponibles en el módulo instalado en el Centro Cultural.
Cien. Ni uno más. Como si se tratara de boletos para concierto y no de personas buscando resolver trámites que, por cierto, no son ningún capricho.
Tal vez ni los propios organizadores dimensionaron la realidad: la fila empezó a formarse desde la una de la mañana. Sí, a la una. Porque quienes llegaron a las siete, en horario humano, simplemente ya no alcanzaron ficha. Madrugar no garantiza el éxito… pero en este caso, era requisito básico.
Y cuando algunos lograron sentarse frente a un asesor, vino el segundo filtro: la capacidad resolutiva. Porque no todo se podía solucionar ahí. Varios salieron con la recomendación de viajar hasta la capital del estado para continuar el trámite. Es decir, después de horas en fila, el premio fue otro traslado.
Lo de ayer dejó algo claro: Delicias y la región no necesitan módulos itinerantes con cupo limitado. Necesitan una oficina formal del Infonavit, con estructura, personal suficiente y capacidad real de respuesta. La demanda no es improvisada; es constante.
Ahora la pelota queda en la cancha de quien quiera colgarse la medalla de la gestoría.
Lo que no debería repetirse, es la escena de ciudadanos haciendo fila de madrugada para acceder a un derecho.
No se vale.
DESDE ESTE ESPACIO enviamos nuestras condolencias a la familia del buen amigo José de Jesús Juárez López, quien falleciera ayer a sus 64 años de edad derivado de un problema de salud que lo aquejaba desde hacía tiempo.
Es recordado como uno de los primeros egresados de la Academia de Policía y Tránsito, además de ocupar diversos puestos directivos de Seguridad Pública en Ciudad Juárez y Puebla.
Descanse en Paz y pronto consuelo para los suyos.
