
Hasta 700 personas se atienden por día en el Comedor Comunitario de Cáritas del Santuario, de los cuales 50 por ciento suelen ser migrantes que han sido deportados de Estados Unidos, informó Georgina Chávez Ramírez, presidenta de la asociación.
“Nos tocó el año pasado ver mucho migrante que iba en busca del sueño americano, durante su paso llegaban a comer, a veces les brindábamos ropa porque no venían preparados, les llegamos a dar medicamentos porque se enfermaban, ya que no están acostumbrados a nuestro clima y a veces ni a la comida” explicó Chávez Ramírez.
Agregando que ahora la situación es parecida, sin embargo, los migrantes vienen de regreso ya que fueron deportados a su país de origen, pero son dejados apenas pasando la frontera y la travesía vuelve a repetirse.
“Llegan tristes porque les dicen que los llevarán a su país, ellos vienen huyendo por la situación difícil que hay en su lugar de origen, van en busca de dinero para sus familias y darles una mejor vida, y llevarlos de regreso es terminar con esa ilusión, además de que ni siquiera los llevan, los dejan cruzando la frontera”, señaló la presidenta de la agrupación.
Puntualizando que diariamente son hasta 700 personas las atendidas en el comedor comunitario de Cáritas del Santuario, y en ocasiones la mitad son migrantes deportados, que van de paso o bien se quedan aquí buscando una oportunidad de trabajo, ahorrar e intentar cruzar de nuevo a los Estados Unidos.
En entrevista para El Diario de Delicias, Chávez Ramírez, detalló que en ocasiones suelen ser personas adultas únicamente, pero a veces llegan familias completas, padre, madre e hijos.
“El resto de los beneficiados del Comedor Comunitario son personas vulnerables que vienen de otros municipios, ya que a eso nos enfrentamos también, a hermanos que de otras partes del estado vienen a trabajar y ahorita es una situación difícil, porque la mayoría son jornaleros agrícolas”, mencionó.
Comentando: “Es por ello que también pedimos al Señor por el don de la lluvia, ya que no solo es una situación que afecte a Delicias, también a quienes vienen a trabajar al campo, hay familias que vienen del sur del país a trabajar”.
