
Manuel Soto Zapata, reconocido por ser uno de los principales impulsores para la creación del Salón de la Fama del Deporte de Delicias, fue entronizado en la generación 2025 dentro de la disciplina de Taekwondo, un reconocimiento que lo llena de orgullo.
En entrevista, Soto Zapata expresó que su ingreso al Salón de los Inmortales de Delicias fue una experiencia profundamente emotiva. Recordó que durante su labor como director del Inmudej, en la administración del exalcalde Eliseo Compeán, nunca imaginó la magnitud que tendría ser distinguido de esta manera. Agradeció a los cronistas deportivos del Círculo Manuel Gallegos Ferrales y al comité organizador por la deferencia hacia su trayectoria.
Nacido el 24 de febrero de 1962, Manuel Soto Zapata dedicó 31 años a la docencia en la Facultad de Ciencias Agrícolas y Forestales, además de desempeñarse como empresario. Su camino en el deporte inició en el básquetbol, primero con los equipos de la Secundaria Federal Leyes de Reforma, luego con la Preparatoria 20-30 y finalmente en la Facultad de Ciencias Agrícolas, donde destacó como uno de los mejores jugadores.
Paralelamente comenzó su práctica en el taekwondo bajo la instrucción de Agustín Jurado Ruiz, logrando resultados sobresalientes a nivel nacional. Fue seis veces campeón en la categoría heavy +87 kilos y formó parte del proceso de la selección mexicana. En el ámbito sudamericano consiguió importantes triunfos y llegó a ser preseleccionado olímpico, distinción que le valió ser nombrado el primer Deportista del Año por los cronistas deportivos de Delicias en el año de 1986.
Tras su exitosa etapa en el taekwondo, regresó al básquetbol y en 1991 se integró al equipo Pioneros de Delicias en el Circuito Mexicano de Básquetbol. Participó en las temporadas 1991, 1992 y 1993, año en el que el conjunto logró el campeonato frente a Mineros de Zacatecas.
Agradecido por las oportunidades que le ha brindado la vida, Manuel Soto Zapata invita a niños y jóvenes a practicar alguna disciplina deportiva que los motive a superarse y convertirse en mejores personas. Señaló que, con esfuerzo y méritos propios, cualquiera puede aspirar algún día a formar parte del Salón de la Fama del Deporte de Delicias, sueño de muchos atletas de la ciudad.