
La Fiscalía General del Estado (FGE) informó que existen 162 carpetas de investigación abiertas por robo de agua en la entidad, cada una con cinco o más tomas clandestinas detectadas desde septiembre de 2021 a la fecha. El fenómeno está concentrado principalmente en Chihuahua, Juárez y Delicias, donde registran la mayor actividad vinculada al aguachicol.
El desglose por municipios confirma la magnitud del problema: Chihuahua suma 70 carpetas, Juárez, 45; Delicias, 21; Meoqui, 10; Hidalgo del Parral, 6; Cuauhtémoc, 4; Nuevo Casas Grandes 2, mientras que Buenaventura, Guadalupe, Santa Bárbara y Saucillo registran un caso cada uno. Estos números reflejan que las zonas urbanas y agrícolas de mayor presión hídrica son también donde más han documentado la extracción ilegal.
Por año, 2022 fue el periodo con mayor incidencia, con 54 carpetas; en 2024, contabilizaron 43; en 2023, fueron 27; entre enero y octubre de 2025 han abierto 18; y entre septiembre y diciembre de 2021 integraron 20. La Fiscalía señaló que una sola carpeta puede contener múltiples tomas, pues durante las inspecciones han localizado redes completas de derivaciones irregulares que operaban desde hace tiempo sin control.
Como antecedente, el director de la Junta Municipal de Agua y Saneamiento de Chihuahua (JMAS), Alan Falomir Sáenz, explicó que desde el inicio de la actual administración estatal han presentado más de 800 denuncias penales por robo de agua únicamente en la capital, la mayoría relacionadas con el uso indebido del recurso en nogaleras y granjas agrícolas. De acuerdo con el funcionario, alrededor del 5 por ciento de esos casos ya fue resuelto y los responsables tuvieron que cubrir multas administrativas, mientras que el resto continúa su curso legal.
Falomir destacó que, gracias a las acciones coordinadas con la Fiscalía, las tomas irregulares han disminuido. Señaló que, en los últimos dos meses, la JMAS no ha encontrado nuevas conexiones clandestinas en áreas como El Sauz, donde anteriormente aseguraron derivaciones de gran impacto. Afirmó que la reducción es debido a la reacción inmediata de las autoridades y al envío constante de expedientes a la instancia ministerial.
El funcionario expuso que la recuperación de litros que antes se perdían en tomas clandestinas ha mejorado el abasto en la ciudad, incluso durante los cortes de energía que afectan los pozos. Además, subrayó que, aunque el uso agrícola corresponde a Conagua, la JMAS mantiene comunicación con la federación por los efectos que el sobreuso del agua tiene en los mantos que alimentan a la capital.
La Fiscalía reiteró que las 162 carpetas activas continúan en proceso y que los operativos seguirán en zonas urbanas, ejidos, caminos rurales y predios agrícolas donde sospechen de nuevas conexiones ilegales. Insistió en que el robo de agua impacta directamente la disponibilidad del recurso y adelantó que mantienen abierta la línea de colaboración con las juntas municipales para frenar la extracción clandestina en el estado.
